Labradoodle
También conocido como: Australian Labradoodle
Origen
Australia
Tamaño
grande
Peso
15–35 kg
Altura
35–65 cm
Esperanza de vida
12–15 años
Temperamento
Descripción general
El Labradoodle es el cruce entre Labrador Retriever y Caniche, y se considera el primer doodle “intencionado” de la historia moderna. El hito está datado en 1989, cuando Wally Conron, criador de la Royal Guide Dogs Association de Australia, buscaba un perro guía para una mujer cuyo marido era alérgico al pelo de perro. Cruzó una Labrador con un Caniche estándar y de aquella camada salió Sultan, el primer Labradoodle registrado destinado a trabajo de asistencia.
Lo que empezó como solución a un caso concreto se convirtió en uno de los cruces más populares del mundo. Hoy se distinguen dos líneas: el Labradoodle “americano” o tradicional (Labrador × Caniche, F1, F1B, F2…) y el Australian Labradoodle, que incluye otras razas en su línea (spaniels y otros) y se cría con un programa más estructurado, aunque sigue sin estar reconocido por la FCI. Wally Conron ha manifestado públicamente arrepentimiento por haber abierto la puerta a la cría masiva e irresponsable: conviene elegir criadores serios.
Características físicas
El Labradoodle tiene un cuerpo proporcionado, atlético y ligeramente más alargado que el Caniche. Existen tres tallas habituales según el Caniche utilizado en el cruce: mini, medium y standard, esta última la más extendida y la que da los ejemplares más altos y robustos.
El pelaje varía entre tres tipos: lana (lanoso y rizado denso, muy poco desprendimiento), pelo (tipo retriever, suelta más) y fleece (sedoso y ondulado, intermedio). Los colores incluyen crema, dorado, chocolate, negro, rojo, parti y patrones poco habituales como atigrado. Dentro de una misma camada F1 conviven variantes muy distintas; las generaciones F1B y F2 tienden a uniformizarse hacia el pelaje rizado.
Carácter y comportamiento
El Labradoodle es amistoso, alegre y muy sociable, con una capacidad de aprendizaje notable. Hereda del Labrador la afición al trabajo, al juego con pelota y al agua, y del Caniche la inteligencia despierta y la sensibilidad al entrenamiento. Esta combinación lo ha hecho muy útil en asistencia, terapia y detección.
Con la familia es cariñoso, juguetón y demandante de atención. Es uno de los cruces que mejor convive con niños cuando se socializa correctamente. Con extraños suele ser confiado: no es buen guardián. Con otros perros y mascotas, sociable.
Como en todos los cruces, hay variabilidad entre ejemplares: unos más energéticos y otros más tranquilos, unos más independientes y otros muy pegados al tutor. La línea genética del criador influye más que el hecho de ser “Labradoodle” en sí.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 60 y 90 minutos diarios. Necesita carrera, juego y estímulo de cobro o búsqueda. Disfruta del agua.
- Alimentación: dieta de calidad ajustada al tamaño y al nivel de actividad. Tiene tendencia a comer con avidez heredada del Labrador.
- Pelaje: cepillado dos o tres veces por semana, más frecuente en los rizados densos. Corte profesional cada dos o tres meses. El pelaje “hipoalergénico” sólo se cumple en los ejemplares con pelo de tipo lana o fleece: los tipo pelo sueltan como un Labrador.
- Mental: aprende rápido y se aburre rápido. Sesiones cortas, variadas y con motivación. Encaja muy bien en obediencia, agility, mantrailing y juegos de olfato.
Convivencia
El Labradoodle encaja en familias activas, mejor en casa con jardín o en pisos con acceso fácil al exterior. Tolera regular la soledad: necesita compañía y presencia humana, y aislado largas horas puede desarrollar ansiedad o conductas destructivas.
En salud hereda predisposiciones de ambos progenitores: displasia de cadera y codo del Labrador, problemas oculares como la atrofia progresiva de retina del Caniche, y otras como la enfermedad de Addison. Para detección temprana, consulta con tu veterinario revisiones ortopédicas y oculares periódicas a lo largo de su vida.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.