San Bernardo
También conocido como: Saint Bernard, Bernhardiner
Origen
Suiza
Tamaño
gigante
Peso
64–82 kg
Altura
65–90 cm
Esperanza de vida
8–10 años
Grupo FCI
Grupo 2 — Pinscher, Schnauzer, Molosoides y boyeros suizos
Temperamento
Descripción general
El San Bernardo debe su nombre al hospicio del paso alpino de Gran San Bernardo, en la frontera entre Suiza e Italia, donde los monjes hospitalarios criaron durante siglos perros de montaña para acompañar a los viajeros y rescatar a los perdidos en la nieve. Los antepasados de la raza eran perros de granja suizos descendientes de antiguos molosos romanos. La labor de rescate alpino marcó su selección hacia la robustez, la calma y una sorprendente capacidad para orientarse en condiciones extremas.
El ejemplar más famoso fue Barry, un perro del hospicio activo a principios del siglo XIX al que se atribuyen alrededor de cuarenta vidas salvadas. La raza moderna se estandarizó en Suiza a finales del XIX. Hoy el rescate canino alpino emplea otras razas más ágiles, pero el San Bernardo sigue siendo el símbolo de aquella tradición y un perro de familia muy apreciado.
Características físicas
Es un perro gigante, macizo y de aspecto imponente. La cabeza es enorme, ancha y con la frente arrugada, con un hocico cuadrado y profundo y unos ojos oscuros de mirada bondadosa. Las orejas son medianas, caídas y de inserción alta.
El cuerpo es poderoso, con un pecho muy profundo, un lomo musculoso y patas gruesas. La cola es larga, ancha en la base y se lleva colgando en reposo. Existen dos variedades de pelaje: el de pelo corto, denso y áspero, y el de pelo medio o largo. El patrón siempre incluye marcas blancas características en cara, pecho, patas y cola, sobre un fondo rojo, leonado o atigrado.
Carácter y comportamiento
El San Bernardo es un perro extraordinariamente tranquilo, paciente y afectuoso. Con la familia es cariñoso sin ser pegajoso, y con los niños muestra una paciencia legendaria: tolera los juegos con calma y se aleja cuando ha tenido suficiente.
Con extraños es amistoso por defecto, sin agresividad pero atento. Su instinto vigilante está bien presente: avisa con ladridos profundos si percibe algo fuera de lo habitual, pero no es un perro reactivo. Con otros perros convive bien si está socializado.
A pesar de su tamaño, es de los molosoides más equilibrados. Tiene su parte de cabezonería y aprende mejor con sesiones cortas y refuerzo positivo. No es especialmente rápido aprendiendo, pero lo que aprende lo mantiene estable.
Una particularidad importante: tiende a babear bastante, sobre todo después de beber o de comer. Quien comparte casa con un San Bernardo asume que los baberos vienen con la raza.
Cuidados específicos
- Ejercicio: entre 45 y 60 minutos diarios de paseo tranquilo. Vigilar el esfuerzo en cachorros: el crecimiento articular es muy lento en perros gigantes y forzar la actividad puede dañarles para toda la vida.
- Alimentación: dieta específica para razas gigantes, con proporciones de calcio y fósforo controladas. Comer demasiado deprisa o ejercicio intenso tras la comida son factores de riesgo de torsión gástrica, una urgencia en perros grandes con pecho profundo.
- Pelaje: cepillado dos o tres veces por semana, diario en muda. La variedad de pelo largo exige bastante más mantenimiento.
- Mental: entrenamiento desde cachorro con sesiones cortas. Las normas básicas (no tirar de la correa, sentarse al saludar) son esenciales por pura cuestión de tamaño.
Convivencia
El San Bernardo encaja en familias con espacio (idealmente jardín, no imprescindible) y con tutores que entiendan las particularidades de una raza gigante: esperanza de vida corta, costes veterinarios elevados, limitaciones de movilidad con la edad. Tolera mal el calor: necesita sombra, agua y, en climas mediterráneos, evitar el ejercicio en horas cálidas. Su predisposición a la displasia de cadera y, en general, a problemas articulares hace muy recomendable consultar con tu veterinario revisiones articulares desde cachorro y un control nutricional estricto en el primer año.
Predisposición a enfermedades
Razas como esta tienen mayor incidencia de las siguientes condiciones. Consulta a tu veterinario para revisiones periódicas.