PetNova

Salud

91 dudas resueltas. ¿No encuentras la tuya? Búscala aquí.

¿Cada cuánto aplico el antiparasitario externo?

Depende del producto, del entorno y del estilo de vida de tu perro. La pauta concreta la marca el veterinario, pero la regla general es: cuanto más contacto tiene tu perro con campo, otros perros o zonas endémicas, más estricta la frecuencia.

Marco orientativo

  • Pipetas mensuales: el producto más extendido. Cada 4 semanas, sin saltarse aplicaciones, sobre todo en primavera, verano y otoño.
  • Collares antiparasitarios: duración variable según producto (3-8 meses). Importante respetar la fecha de retirada.
  • Comprimidos masticables: cada mes o cada 3 meses según producto. Más cómodos en perros que se bañan o nadan mucho (no se lavan).

Factores que aumentan la frecuencia recomendada

  • Vivir en zonas rurales o con campo accesible: más riesgo de garrapatas portadoras de enfermedades (leishmaniosis, ehrlichiosis, babesiosis).
  • Convivir con otros perros o frecuentar parques caninos.
  • Climas suaves: en gran parte de España no hay tregua estacional real. Las garrapatas y mosquitos están activos casi todo el año.
  • Perros senderistas, de caza, de trabajo: protección continua.

No mezcles productos de distinta familia sin pautarlo con tu veterinario. La combinación correcta para tu perro y para tu zona la conoce él, no internet. Si vives en zona de leishmaniosis endémica, comenta también la prevención específica frente al flebótomo (collar o pipeta repelente, no sólo el antiparasitario habitual).

Más información: Desparasitación externa: pulgas y garrapatas.

¿Cada cuánto debo bañar a un perro adulto?

Menos de lo que la mayoría imagina. La pauta orientativa es cada 4-8 semanas para un perro adulto sin problemas de piel, y siempre con champú específico canino. Bañar más a menudo de lo necesario reseca la piel, debilita la capa lipídica protectora y puede provocar dermatitis.

Factores que ajustan la frecuencia

  • Tipo de pelo: el pelo corto se ensucia menos y necesita menos baño. El pelo largo o de doble capa requiere más cepillado que baño.
  • Estilo de vida: un perro de campo que se moja y se ensucia necesita más baños que uno urbano que pasea por acera limpia.
  • Tipo de piel: pieles sensibles, atópicas o con dermatitis requieren champú medicado y pauta marcada por el veterinario.
  • Estación: en verano puede hacer falta más frecuencia; en invierno, menos.

Reglas básicas

  • Champú específico canino, nunca de humanos (su pH es diferente).
  • Agua tibia, nunca caliente.
  • Aclarado abundante: el residuo de champú irrita la piel.
  • Secado completo, especialmente en orejas y pliegues. La humedad residual favorece infecciones.
  • Cepillado antes y después del baño, especialmente en pelo largo, para evitar nudos.

En perros con dermatitis, alergias o problemas crónicos de piel, es el veterinario quien marca el ritmo y el champú adecuado. No sigas pautas genéricas de internet en esos casos.

Más información: Cómo bañar a tu perro.

¿Cada cuánto debo cepillarle los dientes a mi perro?

Lo ideal es diariamente, o como mínimo 3-4 veces por semana. La placa bacteriana empieza a calcificarse y formar sarro en 24-48 horas, así que un cepillado semanal no es suficiente para mantener la boca sana a largo plazo.

Por qué importa más de lo que parece

La enfermedad periodontal es el problema de salud más frecuente en perros adultos: más del 80% lo presentan en alguna forma a partir de los 3 años. Y no es sólo cuestión estética o de mal aliento — un sarro acumulado provoca gingivitis, pérdida de piezas dentales, dolor crónico y, con el tiempo, infecciones que afectan a corazón, riñones e hígado.

Cómo introducir el cepillado

  1. Empieza desde cachorro si puedes. Un perro acostumbrado desde joven se deja sin drama.
  2. Pasta dental específica canina (las humanas tienen flúor y a veces xilitol, ambos tóxicos para perros).
  3. Cepillo blando infantil o dedal de silicona.
  4. Empieza por unos segundos, sólo los caninos. Premio y fin. Aumenta progresivamente hasta cubrir toda la dentadura.
  5. Sesión corta y rutinaria: mejor 1 minuto al día que 5 minutos ocasionales.

El cepillado no sustituye la limpieza dental profesional con anestesia que el veterinario hace cada 1-3 años según el caso. La combinación de ambas es lo que mantiene la boca sana toda la vida.

Más información: Cepillado dental canino.

¿Cada cuánto debo desparasitar a mi perro?

La pauta más extendida es una desparasitación interna cada tres meses en perros adultos sanos. En cachorros se desparasita con más frecuencia durante las primeras semanas de vida, y en perros con alta exposición (caza, contacto con ganadería, viajes a zonas endémicas) puede subirse a mensual.

La frecuencia exacta depende de varios factores:

  • Estilo de vida: un perro que va al campo, caza o convive con niños pequeños tiene más riesgo y se desparasita más a menudo.
  • Zona geográfica: en regiones con leishmania, dirofilariasis o equinococo el calendario se ajusta a esos parásitos concretos.
  • Convivencia con otros animales: si en casa hay más perros o gatos, el plan se sincroniza con todos.

La desparasitación externa (pulgas, garrapatas, flebotomos) sigue una lógica distinta y suele aplicarse mensualmente durante toda la temporada cálida. Algunos productos cubren ambos frentes con una sola aplicación.

Tu veterinario es quien debe diseñar la pauta concreta — qué producto, qué frecuencia, qué meses son críticos en tu zona. No hay una norma universal que valga para todos los casos.

¿Cada cuánto debo llevar al veterinario a un perro sano?

Aunque tu perro esté perfectamente, las revisiones rutinarias son clave para detectar problemas cuando todavía no dan síntomas. La pauta general se ajusta a la edad y al estado de salud.

Calendario orientativo

  • Cachorros (0-12 meses): visitas frecuentes para el calendario vacunal (cada 3-4 semanas hasta los 4 meses) y desparasitaciones pautadas. Después, revisión a los 6 y a los 12 meses.
  • Adultos jóvenes (1-7 años): una revisión anual que incluya exploración general, refuerzos vacunales y analítica si procede. Buen momento para limpieza dental si hace falta.
  • Adultos mayores y senior (7+ años, o 5+ en razas grandes): revisión cada 6 meses con analítica completa, control de peso, examen articular y dental. Es la edad en la que cosas como enfermedad renal, cardíaca o tumores empiezan a aparecer y dan mucho juego si se detectan pronto.
  • Razas grandes y gigantes: pasan a “senior” antes (5-6 años). Adelantar la cadencia semestral.

Qué incluir aunque no toque revisión

  • Cualquier cambio de conducta: beber más, comer menos, jadear más de lo normal, no querer subir al sofá. Cosas pequeñas que a veces son la primera señal.
  • Bultos o asimetrías nuevas: pide cita sin esperar a la próxima revisión.
  • Cojeras que duran más de 24-48 horas.

Una revisión anual sale más barata que un diagnóstico tardío. La medicina veterinaria preventiva es de los mejores ahorros a largo plazo en compañía de perros.

Más información: Analítica anual en perros adultos.

¿Cada cuánto hay que vacunar a mi perro?

La pauta vacunal del perro se divide en dos fases:

1. Pauta inicial del cachorro. Las primeras vacunas suelen aplicarse entre las 6 y 8 semanas de vida, con refuerzos cada 3-4 semanas hasta las 16 semanas. Cubren enfermedades como parvovirus, moquillo, hepatitis, adenovirus y leptospirosis. La rabia se suele aplicar al final de la pauta o a partir de los 3-4 meses, según el país.

2. Recordatorios anuales. Una vez completada la pauta inicial, la mayoría de vacunas se refuerzan cada año. Algunas (rabia, leptospirosis) pueden tener intervalos distintos según la legislación local y el riesgo epidemiológico del entorno.

El calendario exacto depende de varios factores: país, edad real del cachorro, estado de salud, exposición a otros perros, viajes previstos fuera de la región y la propia legislación. Tu veterinario es quien debe diseñar el calendario adaptado a tu animal: no hay una pauta universal que sirva igual a todos los casos.

Si tu perro va con retraso o desconoces su historial vacunal (por ejemplo porque viene de adopción), no improvises: pide cita y deja que el veterinario evalúe qué necesita y en qué orden.

¿Cada cuánto se le cortan las uñas a un perro?

La regla práctica es si oyes el “tic-tic-tic” en el suelo duro, ya están largas. La frecuencia media está entre 3 y 8 semanas, pero depende totalmente del estilo de vida del perro: los que pasean mucho por asfalto se desgastan las uñas solos y casi no necesitan corte; los que viven en piso con paseos sobre tierra o hierba, sí.

Por qué importa no descuidarlas

  • Postura: las uñas largas obligan al perro a apoyar mal la pata, desplazando peso al talón. Con el tiempo provoca dolor articular y cambios de postura compensatoria.
  • Riesgo de rotura: las uñas largas se enganchan y se desgarran con facilidad. Es doloroso y sangra mucho.
  • Espolón: la quinta uña interna no toca el suelo, así que no se desgasta nunca. Hay que cortarla aparte y revisarla con regularidad — puede crecer en círculo y clavarse en la almohadilla.

Cómo cortarlas en casa

  • Cortauñas o lima eléctrica específico de perro.
  • Buena luz: en uñas claras se ve la pulpa rosada; en uñas oscuras hay que ir cortando trocitos pequeños.
  • Polvo hemostático o harina de maíz a mano por si cortas demasiado y sangra.
  • Sesión corta y positiva: premios, una uña, premio, otra uña.

Si tu perro no se deja, mejor llevarlo al veterinario o a la peluquería canina antes que forzar y crear trauma. Hay perros que necesitan trabajo previo de desensibilización con un etólogo.

Más información: Cortar uñas en casa.

¿Castrar al macho: pros y contras?

La decisión de castrar a un macho ha dejado de ser “sí o no por defecto”. Hoy se valora caso a caso según raza, edad, conducta y estilo de vida. Aquí están los pros y contras reales y honestos, sin agenda.

A favor

  • Elimina riesgo de tumores testiculares y reduce mucho el de problemas de próstata (hiperplasia, prostatitis, abscesos).
  • Reduce conductas asociadas a hormonas sexuales: marcaje excesivo, escapismo en celo, montas problemáticas, parte de la reactividad hacia otros machos (no toda — mucha es por mal manejo).
  • Evita reproducciones no deseadas.
  • En perros con conductas sexuales muy molestas o con problemas prostáticos, puede mejorar mucho la calidad de vida.

En contra (o a sopesar)

  • Mayor riesgo de algunos tipos de cáncer en ciertas razas (osteosarcoma, hemangiosarcoma en razas grandes) si se castra muy joven. La evidencia varía mucho por raza.
  • Aumento del riesgo de sobrepeso: el metabolismo se ralentiza tras la castración. Hay que ajustar ración (10-20% menos) y ejercicio.
  • Posible aumento de problemas articulares si se castra antes del cierre de cartílagos de crecimiento (especialmente en razas grandes).
  • No es solución universal a problemas de conducta: la mayoría de problemas serios (miedo, ansiedad, agresividad por dolor) no se resuelven castrando.

Cuándo

  • Razas pequeñas: a partir de los 6-12 meses si se castra.
  • Razas grandes y gigantes: mejor esperar al cierre articular (12-18 meses) para reducir riesgos ortopédicos.
  • Por motivo médico (tumor, prostatitis crónica): cuando lo indique el veterinario, independientemente de la edad.

Habla con tu veterinario sobre el caso concreto de tu perro: raza, edad, conducta, factores de riesgo. Existen también alternativas reversibles (implantes hormonales temporales) que permiten “probar” el efecto antes de tomar una decisión definitiva.

Más información: Esterilizar/castrar: pros y contras.

¿Cómo cuento las respiraciones por minuto de mi perro?

Se hace con el perro en reposo (idealmente dormido o tumbado tranquilo), observando el movimiento del tórax o del flanco. Una inspiración + una espiración cuentan como una respiración.

Cómo medirlo bien

  1. Perro relajado y tumbado. Si está jadeando, jugando o excitado, los valores no son válidos.
  2. Cuenta cuántas veces sube y baja el tórax en 15 segundos.
  3. Multiplica por 4 para tener las respiraciones por minuto (rpm).

Valores de referencia en reposo

  • Perro adulto sano: entre 10 y 30 rpm.
  • Cachorros: pueden estar algo más altos (15-40 rpm).
  • Razas pequeñas: tienden a estar en la parte alta del rango.
  • Razas grandes: en la parte baja.

Lo importante no es sólo el valor absoluto, sino la comparación con el valor habitual de tu perro y, especialmente, la frecuencia respiratoria durante el sueño (debería estar por debajo de 30 rpm en perros sin patología cardíaca).

Cuándo es señal de alarma

  • >30 rpm dormido o tumbado tranquilo de forma persistente: en perros con cardiopatía conocida, esto es uno de los marcadores más fiables de empeoramiento de su insuficiencia.
  • Respiración con esfuerzo evidente: aleteo nasal, abdomen tirando, boca abierta sin calor ambiental.
  • Cianosis (encías azuladas).

Si tu veterinario te ha pedido que controles la frecuencia respiratoria de tu perro (por cardiopatía, problema pulmonar, postoperatorio), anota los valores cada día a la misma hora. La tendencia importa más que un valor puntual.

¿Cómo hago un torniquete temporal en una pata?

El torniquete es un recurso de último extremo ante una hemorragia masiva que no se controla con presión. Mal hecho puede causar daño tisular grave. Antes de plantearlo, prueba primero la compresión directa con gasa o paño limpio sobre la herida durante 5-10 minutos sin levantar.

Cuándo está justificado un torniquete

  • Hemorragia muy abundante que mancha la gasa en segundos a pesar de presionar.
  • Sangrado arterial (a chorros rítmicos, rojo brillante).
  • Imposibilidad de comprimir directamente la herida (sección amplia, mordedura severa).
  • Vas a tardar más de 10-15 minutos en llegar al veterinario.

Cómo se hace

  1. Material: una venda elástica ancha, una corbata, un cinturón, una tira de tela. Nunca cuerda fina ni cable: corta el tejido.
  2. Coloca por encima de la herida, entre la herida y el corazón, lo más cerca posible de la herida pero sin cubrirla.
  3. Aprieta lo suficiente para parar el sangrado, no más. Comprueba que el sangrado disminuye claramente.
  4. Anota la hora exacta en que lo colocaste. Es información crítica para el veterinario.
  5. Traslado urgente a la clínica más cercana. No lo aflojes durante el camino; suelta y vuelve a apretar provoca más daño que beneficio.

Reglas críticas

  • Tiempo máximo 15-20 minutos en una pata. Más allá, daño tisular y riesgo de pérdida de la extremidad. Por eso es para el traslado, no para esperar.
  • No tapes la herida con el torniquete. Va por encima.
  • No utilices nunca alambre, cordel fino o tira muy estrecha: laceran.
  • Avisa por teléfono al veterinario mientras vas en camino para que prepare lo necesario.

Alternativas mejores en casi todos los casos

  • Compresión directa con gasa estéril o paño limpio durante 10 minutos sin asomarse a mirar. Lo controla en la mayoría de heridas.
  • Vendaje de compresión (varias capas de gasa fijadas con venda elástica) si vas a tardar en llegar.
  • Eleva la pata por encima del nivel del corazón mientras presionas.

El torniquete real de emergencia es excepcional. Si tu perro tiene una herida sangrante, primero presión directa fuerte y constante durante 10 minutos completos, llamada a urgencia veterinaria y traslado. El torniquete sólo si la presión no funciona y vas a tardar mucho.

Más información: Botiquín canino básico.

¿Cómo le administro líquidos por la boca a mi perro?

Con una jeringuilla sin aguja, colocada en la comisura del labio, no en el centro de la boca. El truco está en dar pequeños volúmenes y dejarle tragar entre cada uno — si das mucho de golpe, parte se va por las vías respiratorias y puede provocar neumonía por aspiración.

Paso a paso

  1. Carga la jeringuilla con el líquido (agua, suero, jarabe, etc.) evitando burbujas grandes.
  2. Sienta o coloca al perro tranquilo, con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo (no hacia arriba — facilita la aspiración).
  3. Levanta suavemente el labio en la comisura (el lateral de la boca, justo detrás de los caninos).
  4. Introduce la punta de la jeringuilla en el hueco entre los dientes y la mejilla.
  5. Empuja despacio, dejando que el líquido llegue al fondo de la boca poco a poco. En perros pequeños van bien volúmenes muy reducidos (apenas medio mililitro o un mililitro); en perros grandes algo más, sin pasarte. Cuando dudes, mejor menos.
  6. Espera a que trague antes de meter más. Verás el movimiento del cuello.
  7. Mantén la boca suavemente cerrada un par de segundos para facilitar el trago.

Errores a evitar

  • Empujar el émbolo de golpe: causa atragantamiento y posible aspiración.
  • Echar el líquido en el centro de la boca apuntando a la garganta: alto riesgo de que vaya a vías respiratorias.
  • Cabeza muy hacia arriba: misma razón.
  • Forzar a un perro muy resistente: mejor pedir ayuda al veterinario sobre técnicas alternativas (mezclar con comida húmeda apetecible, sonda, fluidos subcutáneos).

Si tu perro tose mucho durante o después de la administración, hace ruidos respiratorios anormales o se pone apagado, contacta con tu veterinario. La aspiración accidental es la complicación a prevenir.

Más información: Esconder pastillas en comida.

¿Cómo le tomo el pulso a mi perro?

El sitio más fácil y fiable es la arteria femoral, en la cara interna del muslo, donde la pata se une al cuerpo. Apoyas dos dedos con suavidad y notas el latido. También se puede tomar palpando el latido cardíaco directamente en el lado izquierdo del tórax, justo detrás del codo cuando el perro está tumbado de pie.

Cómo hacerlo bien

  1. Perro tumbado y tranquilo (no después de ejercicio).
  2. Localiza la arteria femoral o el latido cardíaco con dos dedos (índice y corazón, no el pulgar — tiene pulso propio).
  3. Cuenta los latidos durante 15 segundos y multiplica por 4 para tener latidos por minuto (lpm).

Valores de referencia en reposo

  • Cachorros: 100-160 lpm.
  • Perro adulto pequeño (< 10 kg): 100-140 lpm.
  • Perro adulto mediano (10-25 kg): 80-120 lpm.
  • Perro adulto grande (> 25 kg): 60-100 lpm.

Cuanto mayor el perro, menor el pulso en reposo. Razas atléticas y muy delgadas (galgo, podenco) suelen tener pulso bajo natural.

Lo normal

  • Cierta irregularidad respiratoria: el pulso acelera al inspirar y desacelera al espirar. Es normal en perros sanos (arritmia sinusal respiratoria).
  • Aumento con estrés, miedo o emoción: medir cuando esté en calma.

Cuándo es señal de alarma

  • Muy por encima del rango habitual de tu perro de forma sostenida.
  • Muy por debajo del normal, especialmente con debilidad o letargo.
  • Latidos muy irregulares, con pausas largas o saltos prolongados.
  • Pulso débil o difícil de encontrar, especialmente con encías pálidas o respiración rápida.

Si tu veterinario te ha pedido controles de pulso en casa por una cardiopatía conocida, anota los valores cada día a la misma hora y en reposo. Es información clínica útil.

¿Cómo quito correctamente una garrapata a mi perro?

Lo ideal es usar un extractor de garrapatas (gancho de plástico específico, muy barato en farmacias y tiendas de animales). Las pinzas finas también valen, pero peor: hay más riesgo de que la cabeza quede clavada o de aplastar el cuerpo y aumentar la transmisión de enfermedades.

Cómo hacerlo bien

  1. Coloca el extractor rodeando la garrapata por la base, lo más pegado posible a la piel. Si usas pinzas, agárrala por la cabeza, no por el cuerpo.
  2. Gira despacio (1-2 vueltas) y tira con suavidad. Nunca arranques de golpe: la cabeza queda clavada.
  3. Comprueba que ha salido entera: cuerpo + cabeza con las pequeñas piezas bucales.
  4. Desinfecta la zona con clorhexidina o un poco de povidona yodada diluida. Lávate las manos.
  5. Mata la garrapata en alcohol o aplastándola entre dos superficies duras (no la sueltes viva en el cubo de basura).
  6. Observa la zona los siguientes días: enrojecimiento, pus o bulto duro que no baja en 7-10 días, sí merecen revisión veterinaria.

Lo que NO debes hacer

  • Quemarla con un mechero, aceite, vaselina, alcohol directo o hierbas: estresa a la garrapata y aumenta la probabilidad de que regurgite y transmita patógenos.
  • Tirar de golpe sin girar: deja la cabeza clavada.
  • Aplastar el cuerpo con los dedos antes de extraerla.

Cuándo ir al veterinario

  • No consigues sacarla entera y queda la cabeza clavada.
  • Inflamación grande o pus en la zona.
  • Garrapata muy hinchada y de hace varios días: mayor riesgo de enfermedad transmitida.
  • Tu perro empieza con apatía, fiebre, cojera o falta de apetito en las semanas siguientes: descartar babesiosis, ehrlichiosis, enfermedad de Lyme u otras transmitidas por garrapatas.

En zonas endémicas la prevención (antiparasitario externo de buena calidad, pautado por el veterinario) es la primera línea de defensa. Quitar garrapatas una vez prendidas es plan B, no plan A.

Más información: Desparasitación externa.

¿Cómo reconozco un estado de shock en mi perro?

El shock es un fallo agudo del sistema circulatorio: el cuerpo no aporta suficiente oxígeno y nutrientes a los órganos. Es una urgencia vital y los minutos cuentan. Saber reconocerlo permite actuar rápido.

Signos de alarma

  • Mucosas pálidas, blanquecinas o azuladas (encías, lengua, conjuntivas).
  • Relleno capilar lento: al presionar la encía con el dedo, el color rosado tarda más de 2 segundos en volver. En shock avanzado, no vuelve.
  • Frecuencia cardíaca alterada: muy rápida al principio (>140 lpm en razas medianas), muy lenta y débil al avanzar.
  • Pulso débil o filiforme: difícil de detectar en la cara interna del muslo.
  • Respiración rápida y superficial o, en fases avanzadas, lenta e irregular.
  • Extremidades frías al tacto.
  • Temperatura corporal baja (hipotermia) en shock avanzado.
  • Letargo profundo, debilidad, incapacidad de levantarse.
  • Ojos vidriosos, mirada perdida.
  • Pérdida de conciencia en casos graves.

Causas frecuentes

  • Hemorragia interna o externa (atropello, traumatismo, hemorragia digestiva).
  • Dilatación-torsión gástrica (frecuente en razas grandes).
  • Reacción anafiláctica (picadura de avispa, abeja, vacuna, medicación).
  • Sepsis por infección grave (piometra, peritonitis).
  • Deshidratación severa por vómitos y diarreas repetidas.
  • Insolación o golpe de calor.
  • Toxicidad grave.

Qué hacer mientras vas a urgencias

  1. Mantén al perro calentito con una manta (sin sobrecalentar).
  2. Cabeza ligeramente baja y patas elevadas si se puede, para favorecer el retorno sanguíneo al corazón.
  3. Si hay hemorragia visible, presiona con gasa limpia o tela.
  4. No le des agua ni comida — riesgo de aspiración si pierde conciencia.
  5. Llama a urgencias veterinarias mientras vas conduciendo: el equipo te espera preparado.

Lo que NO hay que hacer

  • No esperes a ver si se le pasa. El shock no se resuelve solo.
  • No le des medicación por tu cuenta.
  • No le obligues a beber.
  • No pierdas tiempo en internet buscando “qué le pasa”: ve al veterinario en marcha y llama desde el coche.

Si tienes la sospecha aunque sea pequeña, mejor ir y que sea un susto. El shock evoluciona en minutos. Los perros que llegan a tiempo a clínica con fluidoterapia agresiva tienen pronóstico mucho mejor que los que llegan tarde.

¿Cómo reconozco un golpe de calor en mi perro?

El golpe de calor es una de las urgencias veterinarias más mortales del verano y muchos casos podrían evitarse sabiendo reconocerlo a tiempo. La temperatura corporal normal del perro está en torno a 38-39 °C. Por encima de 40 °C ya hay problema; por encima de 41 °C, riesgo serio; por encima de 42 °C, posible fallo multiorgánico.

Síntomas iniciales

Aparecen muy rápido, sobre todo en perros de hocico aplastado (bulldog, carlino, boxer), en cachorros, seniors y obesos:

  • Jadeo intenso, exagerado, con lengua muy salida y ancha.
  • Salivación abundante y espesa, “babeo” continuo.
  • Encías muy rojas o anormalmente brillantes.
  • Inquietud, busca un sitio fresco, no se asienta.
  • Pulso acelerado y palpable.

Síntomas que indican gravedad

  • Vómitos o diarrea que pueden ser sanguinolentos.
  • Temblores, descoordinación al andar, tropieza.
  • Encías que pasan a rojo intenso o azuladas/grises.
  • Apatía profunda, no responde a llamadas.
  • Pérdida de consciencia, convulsiones.

Cualquiera de estos significa emergencia inmediata.

Qué hacer mientras vas al veterinario

  1. Sácalo del calor a zona fresca con sombra y ventilación.
  2. Mójale gradualmente con agua FRESCA (no helada): rocía con manguera o aplica toallas húmedas en abdomen, ingles, axilas y almohadillas. Cambia las toallas frecuentemente.
  3. No lo metas en agua helada ni le des hielo: el cambio brusco contrae los vasos sanguíneos y empeora la disipación de calor.
  4. No le fuerces a beber agua a chorros: si está consciente, ofrece agua tibia en pequeñas cantidades.
  5. Mantén el ambiente fresco durante el trayecto: aire acondicionado en coche, ventanilla abierta si no hay aire acondicionado.
  6. Llama al veterinario antes de salir para que te esperen.

Factores de riesgo

  • Razas braquicéfalas (bulldog, carlino, boxer, shih tzu): no pueden disipar calor por jadeo eficientemente.
  • Perros obesos: grasa actúa de aislante.
  • Cachorros y seniors: regulación térmica menos eficaz.
  • Razas árticas en clima mediterráneo: husky, malamute.
  • Perros con pelaje muy denso o oscuro.

Cómo prevenirlo

  • NUNCA dejar al perro en el coche en verano, ni 5 minutos ni con ventana entreabierta. La temperatura sube 10-15 °C en 10 minutos.
  • Paseos a primera hora y al anochecer en verano.
  • Asfalto caliente quema almohadillas: prueba con tu mano durante 7 segundos en el suelo. Si no puedes tolerarlo, él tampoco.
  • Agua disponible siempre.
  • Refrescantes: chaleco refrigerante, alfombra termorreguladora, ventilador con sábana mojada.

El golpe de calor mata en horas. Si tienes dudas, ve al veterinario. Llegar y que no fuera grave es mejor que llegar tarde.

¿Cómo se hace la RCP a un perro?

La RCP canina (reanimación cardiopulmonar) se hace cuando el perro no respira y no tiene pulso. Es una maniobra de último recurso mientras llega ayuda profesional. Aplícala sólo si has comprobado que no respira y no tiene latido.

Comprobaciones rápidas

  1. Llámale por su nombre, tócale. ¿Reacciona? Si reacciona aunque sea poco, NO hagas RCP.
  2. Mira pecho y costado: ¿se mueve? Si respira, no hagas RCP.
  3. Pon la mano en la zona del pecho izquierdo justo detrás del codo. ¿Latido? Si lo notas, no hagas RCP.

Antes de empezar

  1. Llama a una urgencia veterinaria mientras alguien hace la RCP. Si estás solo, dale 2 minutos de RCP y luego llama avisando que vas en camino.
  2. Abre la vía aérea: tira de la lengua hacia delante, mira si hay algún cuerpo extraño en la boca (chicle, pelota, hueso). Si lo ves y puedes sacarlo sin morderte, sácalo.

Compresiones torácicas

Posición:

  • Perros medianos y grandes (más de 15 kg): tumbado de lado. Comprime en el punto más alto del pecho, sobre el corazón, con las dos manos entrelazadas. Profundidad: un tercio del grosor del pecho.
  • Perros pequeños (menos de 15 kg): de lado o de cubito. Comprime con una mano envolviendo el pecho.
  • Perros braquicéfalos de tórax en quilla (bulldog): boca arriba si es más cómodo.

Ritmo: 100-120 compresiones por minuto. Tarareando “Stayin’ Alive” o “La Macarena” sale exacto el ritmo.

Respiración

Cada 30 compresiones, da 2 respiraciones:

  1. Cierra el hocico con la mano.
  2. Sopla por las fosas nasales hasta que el pecho se eleve. No fuerces.
  3. Suelta y deja que el aire salga solo.
  4. Vuelve a las compresiones.

Cuándo parar

  • Cuando el perro empieza a respirar solo.
  • Cuando llega ayuda veterinaria.
  • Cuando han pasado 20 minutos sin respuesta.

La RCP canina tiene tasa de éxito baja incluso en hospital veterinario. La hagas o no la hagas, llama a una urgencia veterinaria al primer indicio y trasládalo en cuanto puedas. Hacer RCP en el coche camino del veterinario es mejor que esperar inmóvil.

Más información: Botiquín canino básico.

¿Cómo se le toma la temperatura a un perro?

Con un termómetro digital específico para uso veterinario (o uno humano reservado en exclusiva para tu perro), por vía rectal. Es la única medida fiable: ni el hocico húmedo ni el tacto de las orejas sirven para diagnosticar fiebre.

Cómo hacerlo

  1. Lubrica la punta del termómetro con un poco de vaselina o lubricante hidrosoluble.
  2. Otra persona ayuda a sujetar al perro tranquilo, mejor de pie o tumbado de lado. Si está nervioso, premio en el otro extremo de la boca para distraer.
  3. Levanta suavemente la cola y introduce el termómetro 1-3 cm en el recto (más en perros grandes, menos en pequeños).
  4. Mantén el termómetro inclinado contra la pared rectal (no “flotando”) para que mida bien.
  5. Espera al pitido del termómetro digital (15-30 segundos).
  6. Retira con cuidado, limpia con alcohol y guarda el termómetro sólo para él.

Valores normales

  • Perro adulto sano: 38.0 a 39.0 °C.
  • Cachorros: pueden estar algo más altos (38.5-39.5 °C).
  • Recién despierto o en reposo: en la parte baja del rango.
  • Tras ejercicio, excitación o calor ambiental: hasta 39.5 °C puede ser normal, pero sin signos de malestar.

Cuándo es señal de alarma

  • Fiebre: > 39.5 °C de forma sostenida en reposo. Pide cita.
  • Fiebre alta: > 40 °C es urgencia, especialmente si va con decaimiento, vómitos o falta de apetito.
  • Hipotermia: < 37.5 °C también es signo de problema. En cachorros pequeños es especialmente serio.
  • Golpe de calor: > 41 °C tras exposición a calor o ejercicio intenso. Refrescar con agua tibia (no fría) y trasladar al veterinario urgentemente.

Antes de cualquier visita veterinaria por sospecha de enfermedad, tomar la temperatura aporta información valiosa al profesional. Apunta el valor y la hora, llévalo a la consulta.

¿Cómo sé si mi perro tiene fiebre?

La única forma fiable de saber si tu perro tiene fiebre es medirle la temperatura rectal con un termómetro digital. El mito de “tiene el hocico caliente, está malo” no sirve: el hocico cambia de humedad y temperatura constantemente y no refleja la temperatura corporal.

Rango normal y de fiebre

La temperatura normal de un perro adulto es 38 a 39 °C. Por debajo de 37,5 °C se considera hipotermia, y por encima de 39,5 °C ya es fiebre. Por encima de 40 °C es urgencia veterinaria, especialmente si va acompañada de jadeo intenso o decaimiento.

Cómo medirla en casa

  1. Usa un termómetro digital con punta flexible, reservado para uso veterinario.
  2. Lubrica la punta con vaselina o lubricante neutro.
  3. Levanta suavemente la cola y introduce 2-3 cm en el recto.
  4. Mantén al perro tranquilo hasta que el termómetro pite (5-10 segundos).
  5. Limpia bien después con alcohol o desinfectante.

Señales que acompañan a la fiebre

Suelen aparecer juntas: decaimiento, falta de apetito, temblores, ojos apagados, encías más rojas de lo habitual y jadeo en reposo.

Si tu perro pasa de 39,5 °C, no le des antiinflamatorios humanos (ibuprofeno y paracetamol son tóxicos). Acude al veterinario.

¿Cuál es la mejor edad para esterilizar a un perro?

Las recomendaciones han cambiado en los últimos años. La pauta clásica de “a los 6 meses sí o sí” se ha matizado: hoy se considera que es mejor esperar a que el perro esté físicamente desarrollado, sobre todo en razas medianas y grandes.

A grandes rasgos:

  • Razas pequeñas (hasta 10 kg): a partir de los 6-9 meses suele estar bien.
  • Razas medianas (10-25 kg): 9-12 meses.
  • Razas grandes y gigantes (>25 kg): esperar a los 12-18 meses, incluso 24 en algunas razas, para que las placas de crecimiento óseo se cierren y reducir el riesgo de problemas articulares.
  • Hembras: tradicionalmente se hacía antes del primer celo para reducir el riesgo de tumores mamarios. Hoy hay debate; en muchos casos se prefiere esperar a después del primer celo (12-18 meses).

Ventajas de esterilizar

  • Elimina el riesgo de piometra (infección uterina grave) y reduce mucho el de tumores mamarios en hembras.
  • En machos, reduce tumores testiculares y problemas de próstata.
  • Suele bajar la agresividad hormonal y el marcaje territorial.
  • Evita camadas no deseadas — el motivo de fondo del problema del abandono.

Lo que conviene hablar con tu veterinario

  • Predisposición de la raza a incontinencia post-esterilización (más frecuente en algunas razas grandes).
  • Aumento de peso post-cirugía: hay que ajustar la ración un 20-30% tras la operación.
  • Posible aumento de riesgo de algunos tumores en razas concretas si se castra muy temprano.

No hay una edad universal. La decisión correcta depende de la raza, el sexo, el carácter y el contexto del perro — háblalo con quien le conoce.

¿Cuándo debo ir a urgencias veterinarias?

Hay una lista corta de signos que requieren urgencias 24 h sin demora, no esperar al día siguiente. Conviene tenerlos identificados y saber dónde está el centro de urgencias 24 h más cercano antes de necesitarlo.

Urgencia clara — vete ya

  • Dificultad respiratoria: jadeo intenso sin calor, lengua azulada, respiración con boca abierta sostenida, ruidos al respirar.
  • Convulsiones que duran más de 2-3 minutos o se repiten en intervalos cortos.
  • Vómitos repetidos con sangre o con aspecto de “poso de café”.
  • Diarrea con sangre abundante, especialmente en cachorros.
  • Vientre tenso, distendido e intentos de vomitar sin éxito: puede ser dilatación-vueltas gástricas (urgencia mortal en razas grandes y profundas de tórax).
  • Encías muy pálidas o azuladas: signo de shock o falta de oxígeno.
  • Pérdida brusca del conocimiento, desmayo, no responder a estímulos.
  • Hemorragia abundante que no se controla con presión en 5-10 min.
  • Trauma grave: atropello, caída desde altura, pelea con mordeduras serias.
  • Sospecha de envenenamiento: chocolate, xilitol, antifúngicos, rodenticidas, etc. (lleva, si puedes, el envase o muestra de la sustancia).
  • Golpe de calor: temperatura > 40 °C, jadeo extremo, decaimiento tras exposición a calor.
  • Dolor agudo intenso: vocalización constante, no quiere moverse, postura encogida.
  • Reacción alérgica grave: hinchazón rápida de cara o cuerpo, ronchas extensas.
  • No puede orinar habiéndolo intentado varias veces (sobre todo en machos): obstrucción urinaria.
  • Parto con complicaciones: más de 1 h de contracciones sin cachorro, más de 2 h entre cachorros, sangrado verde sin cachorro.

Antes de salir

  • Llama al centro para avisar de la urgencia (preparan triaje).
  • Lleva cartilla sanitaria y microchip.
  • Si puedes, foto/vídeo de lo que ha pasado y de los síntomas.
  • Para envenenamientos, el envase o muestra del producto.

Teléfonos útiles en España

  • Servicio de Información Toxicológica: 91 562 04 20 (24 h, gratuito).
  • 112: emergencias generales.
  • 062: Guardia Civil / SEPRONA.

Identifica antes de una urgencia el centro veterinario 24 h más cercano y guarda su teléfono y dirección en el móvil. En una urgencia real cada minuto cuenta y no es momento de buscar alternativas.

¿Cuándo me preocupo por hipotermia en mi perro?

La temperatura normal del perro está entre 38 y 39 °C. Por debajo de 37,5 °C se considera hipotermia leve; por debajo de 36 °C, moderada; por debajo de 32 °C, grave y potencialmente mortal. La hipotermia es menos publicitada que el golpe de calor pero igual de peligrosa en perros vulnerables.

Quién está en riesgo

  • Cachorros, sobre todo recién nacidos hasta los 2 meses (no regulan bien su temperatura).
  • Perros seniors.
  • Razas de pelo corto y poca grasa (galgos, pinscher, whippet, chihuahua de pelo corto).
  • Perros mojados en clima frío (bañados, paseo bajo lluvia).
  • Perros enfermos o muy delgados.
  • Razas árticas, paradójicamente, en condiciones de frío húmedo sin ejercicio: el pelaje aislante pierde efectividad cuando se moja.

Síntomas por gravedad

Hipotermia leve (37 - 37,5 °C)

  • Temblores y escalofríos que vienen y van.
  • Cuerpo en posición de bola, buscando calor.
  • Inquietud.

Hipotermia moderada (32 - 37 °C)

  • Temblores intensos y continuos.
  • Frecuencia cardiaca lenta.
  • Letargo, descoordinación, debilidad.
  • Encías pálidas.
  • Respiración superficial y lenta.

Hipotermia grave (<32 °C)

  • Sin temblores (el cuerpo ya no puede regular).
  • Pupilas dilatadas y poco reactivas.
  • Pulso muy débil o imperceptible.
  • Posible pérdida de consciencia.
  • Riesgo vital inmediato.

Qué hacer

Mientras te diriges a urgencias veterinarias:

  1. Saca al perro del ambiente frío llevándolo a interior.
  2. Sécalo bien si está mojado.
  3. Envuélvelo en mantas secas y tibias (manta calentada en secadora unos minutos, o calentador a través de manta).
  4. NO calientes con secador de pelo a temperatura alta ni con bolsa de agua hirviendo directa al cuerpo: puede quemar piel.
  5. Bolsa de agua caliente envuelta en toalla en axilas e ingles (zonas vasculares).
  6. Si está consciente, ofrécele agua tibia (no caliente) o caldo de pollo sin sal.
  7. Mide temperatura rectal si puedes y dispones de termómetro.

Cuándo es urgencia inmediata

  • Cachorro recién nacido frío al tacto.
  • Temperatura rectal por debajo de 36 °C.
  • Síntomas neurológicos (descoordinación, alteración mental).
  • No tiembla pese a frío evidente.

Prevención

  • Ropa de paseo en perros de pelo corto en inviernos rigurosos: chubasquero, jersey de lana.
  • Limita exposición al frío húmedo: paseos cortos cuando llueve y hace frío, y secar bien al volver.
  • Camas alejadas del suelo frío y de corrientes en invierno.
  • Cachorros recién nacidos: temperatura ambiente alta (28-30 °C las primeras semanas) y manta térmica con termostato bajo supervisión.

En perros vulnerables y temporadas frías de montaña o norte peninsular, hay que tomarse el frío tan en serio como el calor en agosto. Lleva siempre algo seco al paseo invernal por si hay que abrigar de vuelta.

¿Cuándo necesita una limpieza dental con anestesia?

Cuando la acumulación de sarro, gingivitis o enfermedad periodontal no puede manejarse sólo con cepillado en casa. La frecuencia depende de la genética del perro, la calidad del cepillado y la edad: en promedio, una limpieza profesional cada 1-3 años a partir de los 3-5 años de vida, pero hay perros que necesitan más y otros que con buen cepillado en casa aguantan mucho más.

Por qué con anestesia

La limpieza dental seria implica:

  • Ultrasonidos para retirar el sarro de toda la corona, incluida la cara interna que un cepillado en casa nunca alcanza.
  • Sondaje periodontal para medir bolsas y detectar enfermedad por debajo de la encía.
  • Radiografías dentales que muestran problemas de raíz invisibles externamente.
  • Extracciones de piezas dañadas si las hay.
  • Pulido para alisar la superficie y retrasar reaparición de sarro.

Nada de esto se puede hacer con el perro consciente: se mueve, muerde, no permite manipulación detallada de la boca. Las “limpiezas dentales sin anestesia” que ofrecen algunos centros NO veterinarios son pura cosmética: quitan el sarro visible pero no diagnostican ni tratan el problema real, que está debajo de la encía.

Señales de que ya toca

  • Sarro abundante visible (manchas marrones/amarillas en los dientes, especialmente en premolares).
  • Mal aliento persistente, no asociado a un episodio puntual de comida.
  • Encías rojas o sangrantes al cepillar o comer.
  • Babeo aumentado, masticar de un lado, rechazar comida dura.
  • Dolor al manipular la boca.

Cómo reducir la necesidad

  • Cepillado dental diario en casa (o al menos 3-4 veces por semana).
  • Dieta seca de calidad en lugar de sólo húmeda.
  • Juguetes y snacks dentales específicos (de eficacia limitada pero real).
  • Revisión dental anual en la visita rutinaria del veterinario.

En razas pequeñas (chihuahua, yorkshire, caniche toy) la enfermedad periodontal es especialmente frecuente y precoz. En estas razas conviene empezar el cepillado dental desde cachorro y revisar la boca cada 6 meses.

Más información: Cada cuánto cepillar los dientes.

¿Cuándo pierde el cachorro los anticuerpos maternos?

Los anticuerpos maternos transmitidos por la madre (a través del calostro en las primeras horas de vida, principalmente) van desapareciendo entre las 6 y las 16 semanas de vida del cachorro. El momento exacto varía mucho entre individuos, lo que explica por qué el calendario vacunal incluye varias dosis: para asegurar que al menos una entra cuando el cachorro ya está sin protección materna y puede generar respuesta inmune propia.

Lo que conviene saber

  • El calostro de las primeras 24-48 h es crítico: si un cachorro no mama bien en las primeras horas, los anticuerpos maternos no le llegan o le llegan mucho menos. Estos cachorros son especialmente vulnerables y necesitan seguimiento veterinario.
  • No hay forma de saber exactamente cuándo desaparecen en un cachorro concreto sin análisis serológico, que rara vez se hace por rutina.
  • Mientras los anticuerpos maternos están altos, las vacunas no son eficaces porque los anticuerpos las “bloquean”. Por eso no vacunamos muy pronto.
  • La ventana entre la caída de anticuerpos maternos y la respuesta a la primera vacuna efectiva es el momento de máximo riesgo. Por eso la prevención (no salir a zonas de alto riesgo, no contacto con perros enfermos o no vacunados) es clave en estas semanas.

Por qué esto importa para los paseos

Es el origen de la recomendación clásica “no salir hasta vacunación completa”, que hoy se ha matizado: la balanza entre riesgo de exposición y riesgo de falta de socialización es delicada. La recomendación moderna es salir con precauciones desde la primera vacuna primaria (en brazos al principio, paseos cortos en zonas limpias, evitando perros desconocidos no vacunados), no encerrarse hasta los 4 meses.

Habla con tu veterinario sobre el plan específico para tu zona y tu cachorro. En zonas con alta prevalencia de parvovirus, por ejemplo, la cautela debe ser mayor durante este período.

Más información: Cuándo empiezan las vacunas del cachorro.

¿Cuántos dientes tiene un perro adulto?

Un perro adulto tiene 42 dientes: 12 incisivos, 4 caninos, 16 premolares y 10 molares. Las hembras y los machos tienen el mismo número.

Los cachorros nacen sin dientes y desarrollan 28 dientes de leche entre las 3 y las 6 semanas de vida. Esos dientes son afilados como agujas (los famosos “dientes de tiburón”) y se caen entre los 4 y los 7 meses, sustituidos por los 42 definitivos.

Algunas pistas útiles:

  • No hay molares de leche: por eso el número de leche es 28 y el adulto 42. Los molares salen ya definitivos.
  • El recambio cuesta: durante esos meses muerden todo. Es un síntoma normal, no un problema de conducta. Ofrece morder permitido (mordedores, cuerda mojada congelada) y retira lo que no debe morder.
  • Pueden quedar dientes dobles: a veces el de leche no cae y queda al lado del definitivo, sobre todo en razas pequeñas. Si a los 7-8 meses ves un colmillo de leche todavía firme junto al adulto, coméntalo en la siguiente revisión.

El sarro y la enfermedad periodontal son el problema dental más frecuente en perro adulto. Cepillar a diario o entregar mordedores dentales adecuados al tamaño retrasa muchísimo la limpieza con anestesia.

Más información: Limpiar los dientes del perro en casa.

¿Es obligatoria la vacuna de la rabia en España?

Depende de la comunidad autónoma, pero en la práctica conviene asumir que sí lo es. La normativa la regula cada comunidad por separado:

  • Obligatoria en la mayoría: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Ceuta, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja, Madrid (a partir de los 3 meses), Melilla, Murcia, Navarra, País Vasco.
  • No obligatoria a nivel autonómico en algunas comunidades (Cataluña y Galicia históricamente), aunque sí está recomendada por todos los colegios veterinarios y se exige para viajar.

Cuándo es obligatoria aunque tu comunidad no lo exija

  • Viajes a otros países (UE o no UE): la rabia es un requisito absoluto del pasaporte canino europeo.
  • Si vas a llevar al perro a una comunidad donde sí es obligatoria.
  • Perros catalogados PPP (más exigencias en general, incluida la rabia).

Pauta

  • Primera dosis: a partir de las 12 semanas.
  • Refuerzo: anual o cada 3 años, según marca y normativa de la comunidad.
  • Implantación del microchip antes de la vacuna: si se hace al revés, la vacuna no cuenta legalmente para viajes.

Por qué se vacuna aunque España esté libre de rabia

España está clasificada como país libre de rabia terrestre (sin casos en perros domésticos desde hace muchos años), pero:

  • Existen brotes ocasionales en Ceuta y Melilla (frontera con Marruecos, donde sí hay circulación).
  • Existen casos en murciélagos en todo el territorio.
  • La rabia es mortal al 100% si se desarrolla, tanto en perro como en humano. La vacuna es la única defensa.
  • Los viajes son frecuentes, y un perro entrando o saliendo de UE sin vacuna es un riesgo sanitario.

Sanciones por no vacunarla cuando es obligatoria

Multas autonómicas, posible inmovilización del perro, problemas en caso de mordedura (al haber incumplimiento, mayor responsabilidad civil y posibles consecuencias penales).

La rabia es una de las pocas enfermedades en las que la vacuna no es opcional desde el punto de vista de salud pública: protege a tu perro, a ti y a tu comunidad. Aunque tu comunidad no la exija, ponerla anualmente es lo razonable.

Más información: Rabia canina.

¿Esterilizar a la hembra: pros y contras?

La esterilización en hembra es una de las cirugías más realizadas en clínica veterinaria y, en la mayoría de los casos, tiene un balance positivo. Pero como cualquier intervención, conviene conocer sus pros y contras antes de decidir cuándo y si hacerlo.

A favor

  • Reducción muy significativa del cáncer de mama: si se hace antes del primer celo, riesgo casi nulo; después del primer celo sube a ~8 %; después del segundo a ~26 %.
  • Eliminación del riesgo de piometra (infección uterina grave y potencialmente mortal en hembras enteras maduras).
  • Sin celos: ni sangrado dos veces al año, ni machos en la puerta, ni riesgo de escapada.
  • Imposibilidad de embarazo no deseado.
  • Reducción de pseudo-gestaciones que algunas hembras pasan cada celo, con cambios de carácter y producción de leche.

En contra (o a tener en cuenta)

  • Incontinencia urinaria hormonal: un 5-20 % de las hembras esterilizadas desarrollan goteo de orina con los años. Es tratable con medicación, pero es factor real.
  • Mayor tendencia al sobrepeso: el gasto energético baja un 20-30 %. Si no ajustas la ración, engorda casi seguro.
  • Cambios en pelaje (en algunas razas): el pelo puede volverse algo más algodonoso o aclarar el color.
  • Razas grandes y gigantes: estudios recientes sugieren mayor incidencia de algunos tumores (hemangiosarcoma, linfoma) y problemas articulares si se esteriliza muy joven. Conviene esperar a cierre del crecimiento (12-18 meses).
  • Es cirugía con anestesia general: como tal, conlleva los riesgos quirúrgicos habituales (bajos, pero reales). Pruebas preanestésicas reducen el riesgo.

Tipos de cirugía

  • Ovariectomía: se retiran sólo los ovarios. Menos invasiva, mismo efecto reproductivo y hormonal. Es la más usada hoy.
  • Ovariohisterectomía: se retiran ovarios y útero. Indicada si hay piometra o riesgo uterino concreto. Más invasiva.

Cuándo hacerlo

  • Razas pequeñas y medianas: antes del primer celo o entre primer y segundo es habitual.
  • Razas grandes: muchas escuelas recomiendan esperar a 12-18 meses para que cierre el crecimiento.
  • Hembras enteras adultas con celos complicados o pseudo- gestaciones marcadas: cuanto antes mejor.
  • Hembras seniors enteras sin patología: se valora caso a caso. A veces el riesgo quirúrgico supera al beneficio.

La decisión de esterilizar y cuándo hacerlo es individualizada. Háblalo con tu veterinario de confianza valorando raza, edad, antecedentes y estilo de vida. No hay respuesta universal.

Más información: Esterilizar antes del primer celo.

¿La vacuna de la leishmania es necesaria?

Depende mucho de dónde vives o dónde pasa tiempo el perro. La leishmaniosis canina es endémica en la cuenca mediterránea (España, Portugal, sur de Francia, Italia, Grecia), donde el mosquito transmisor (flebotomo) está presente desde la primavera al otoño. En zonas no endémicas tiene mucho menos sentido vacunar.

Cuándo se recomienda

  • Perros que viven en zona endémica (toda la mitad sur de España, costa mediterránea, Baleares, partes de Madrid, Aragón, Castilla, Cataluña, Extremadura…).
  • Perros que pasan vacaciones o temporadas largas en zonas endémicas (segunda residencia, viajes recurrentes).
  • Perros de mayor riesgo de exposición: viven con jardín, salen al campo, duermen al exterior.

Cuándo NO es prioritaria

  • Perros que viven todo el año en zonas no endémicas (norte de España: Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, norte de Castilla) y no van a viajar al sur.
  • Perros muy mayores con esperanza de vida corta y otras patologías a tratar primero.

Cómo funciona

  • No previene el contagio al 100%: el perro vacunado puede seguir picado por mosquito infectado y desarrollar enfermedad, pero la probabilidad de desarrollar enfermedad clínica grave se reduce significativamente.
  • Pauta inicial: una dosis. Refuerzo anual.
  • Pre-test obligatorio: antes de vacunar, el perro debe ser negativo en serología de leishmania (no tener ya la infección). Si ya la tiene, la vacuna no se administra.

Lo que SÍ es imprescindible siempre

Más importante que la vacuna es la prevención del piqure del mosquito durante la temporada:

  • Collares antiparasitarios específicos (con repelente de flebotomos, no sólo pulgas y garrapatas).
  • Pipetas mensuales con efecto repelente de mosquitos, recetadas por el veterinario.
  • Evitar paseos al amanecer y atardecer, cuando el mosquito está más activo.
  • Mosquiteras en ventanas si vives en zona muy endémica.

Si decides vacunar

  • Habla con tu veterinario sobre qué vacuna concreta te recomienda (existen varias en el mercado con perfiles distintos).
  • Combina siempre vacuna + repelente mensual. No es uno u otro.

Si vives en zona endémica y nunca has hecho serología de leishmania, pide al veterinario un test en la próxima revisión. Detectar antes la enfermedad permite tratamiento mucho más eficaz.

Más información: Leishmaniosis canina.

¿Los perros sudan como nosotros?

No. Los perros casi no sudan como las personas. No tienen glándulas sudoríparas por todo el cuerpo, sólo en las almohadillas de las patas (y muy pocas). Eso significa que su mecanismo principal para bajar la temperatura corporal es el jadeo, no el sudor.

Cómo regulan la temperatura

  1. Jadeo: respiran rápido con la boca abierta. El aire pasa por la lengua y mucosas, el agua se evapora, eso enfría la sangre que pasa por la zona. Por eso un perro con calor jadea sin parar y con la lengua muy fuera.
  2. Almohadillas: sudan un poquito por los cojinetes. En verano puedes ver huellas húmedas en suelos lisos.
  3. Vasodilatación: orejas y zonas de piel fina (axilas, ingles) se enrojecen para soltar calor.
  4. Buscar sitios frescos: instinto de tumbarse en baldosa, en sombra o en suelo de cemento.

Por qué es importante saberlo

Los perros se sobrecalientan mucho más rápido que las personas. Lo que para ti es “calor llevadero”, para tu perro puede ser golpe de calor. Especialmente en:

  • Razas braquicéfalas (bulldog inglés, francés, pug, boxer): jadean peor por la anatomía nasal, son los más vulnerables.
  • Razas grandes y pesadas (gran danés, mastín, san bernardo).
  • Razas árticas (husky, malamute): pelo aislante pensado para frío, sufren calor.
  • Perros mayores, con sobrepeso o con cardiopatía.

Cómo ayudarles en calor

  • Agua fresca siempre disponible, en varios puntos de la casa.
  • No pasear en horas de calor (mediodía, primeras horas tarde). Mañana muy temprano y noche.
  • Comprueba el asfalto con el dorso de tu mano: si tú no aguantas 5 segundos, le quema las almohadillas.
  • Mojar morro, patas y zonas de pelo fino con agua tibia (no helada) si tiene mucho calor.
  • Coche cerrado en verano = MUERTE en minutos. Ni “5 minutos rápido al cajero”. JAMÁS.

Señales de golpe de calor (urgencia)

Jadeo extremo, encías rojísimas, vómitos, debilidad, desorientación, caída al suelo. Mojar con agua tibia (no fría), ventilación, veterinario inmediato.

Si tu perro suda mucho por las patas dejando huellas constantes, también puede ser señal de estrés o nervios — los perros sudan por las patas también en consulta veterinaria o en momentos tensos, no sólo por calor.

¿Qué debo tener en el botiquín de mi perro?

El botiquín canino sirve para estabilizar al perro hasta llegar al veterinario, no para tratar nada por tu cuenta. Con poca cosa cubres la mayoría de imprevistos: heridas pequeñas, garrapatas, golpes de calor leves.

Lo imprescindible

  • Suero fisiológico en monodosis: para limpiar heridas, ojos, oídos.
  • Gasas estériles y vendas elásticas autoadhesivas (tipo Vetrap).
  • Clorhexidina al 2% (la habitual en farmacia) para desinfectar.
  • Tijeras de punta roma y pinzas finas para sacar espinas o garrapatas (mejor un extractor de garrapatas).
  • Termómetro digital (uso rectal).
  • Bozal de tela o improvisable: un perro asustado o con dolor puede morder por reflejo aunque sea tu mejor amigo.
  • Manta de emergencia (las de aluminio para shock).
  • Guantes de látex.
  • Cartilla sanitaria + microchip a mano y teléfonos del veterinario habitual y de urgencias 24h.

Lo que NO debe ir en el botiquín

  • Medicamentos humanos: ibuprofeno, paracetamol y aspirina son potencialmente tóxicos para perros.
  • Antibióticos o pomadas tuyas: nunca uses por tu cuenta.
  • Alcohol o agua oxigenada para heridas: dañan el tejido. Mejor suero o clorhexidina diluida.

Si el botiquín es para casa, ten también el número del Servicio de Información Toxicológica (en España, 91 562 04 20). Si es para viaje, añade caja IATA, pasaporte y agua extra.

Más información: Botiquín canino en casa.

¿Qué es la vacuna de la traqueobronquitis (Bordetella)?

Es la vacuna específica contra la traqueobronquitis infecciosa canina, popularmente “tos de las perreras”. Está causada principalmente por la bacteria Bordetella bronchiseptica, a menudo en combinación con virus respiratorios (parainfluenza, adenovirus).

A quién se recomienda

  • Perros que pasan por guarderías caninas, residencias, peluquerías con frecuencia.
  • Perros que acuden a parques caninos muy concurridos.
  • Perros que participan en concursos, agility, exposiciones, clases de adiestramiento grupal.
  • Perros que viven en zonas con casos frecuentes.
  • Cachorros antes de su primera estancia en guardería.

Para quién no es prioritaria

  • Perros que apenas tienen contacto con otros perros fuera de paseos normales.
  • Perros que viven solos sin acudir a entornos con muchos animales.

Eso no significa que estos perros no la puedan tomar — significa que la prioridad es menor.

Tipos y vías de administración

  • Intranasal: gotas en la nariz. Acción rápida (3-5 días), buena protección local. Es la más usada en consulta.
  • Oral: pequeño volumen en la encía.
  • Inyectable: menor uso actual, pero existe.

Frecuencia

  • Anual en perros con exposición regular.
  • 6 meses en perros con exposición intensiva (perreras profesionales, criadores con muchos perros).

Efectos secundarios habituales

  • Estornudos o secreción nasal leve los primeros días (con la versión intranasal): es normal, no es enfermedad.
  • En raras ocasiones, episodio leve de tos.

Lo que la vacuna NO promete

  • Inmunidad absoluta: reduce gravedad y duración, pero un perro vacunado puede contraer una versión leve.
  • Cubrir todos los patógenos respiratorios: la tos de las perreras tiene varios agentes implicados; la vacuna cubre los principales pero no todos.

Cuándo evitar

  • Cachorro con tos activa (vacunar con tos en marcha no es la mejor idea, espera a que se resuelva).
  • Inmunodepresión grave.
  • En el caso de la versión intranasal, perros con problemas respiratorios graves preexistentes.

Si vas a llevar a tu perro por primera vez a una guardería o residencia, pregúntales si la exigen. Muchas lo hacen, y conviene haberla puesto con al menos 7-10 días de antelación para que ya esté haciendo efecto.

Más información: Tos seca en perros.

¿Qué incluye la vacuna polivalente canina?

La polivalente (también llamada pentavalente, hexavalente u octavalente según las enfermedades que incluya) protege en una sola inyección contra las principales enfermedades víricas y bacterianas serias de los perros.

Lo que cubre típicamente

Las composiciones varían según el laboratorio, pero las más extendidas en España incluyen:

  • Moquillo canino (distemper): vírico, grave, frecuente sin vacuna.
  • Hepatitis infecciosa canina (adenovirus tipo 1).
  • Adenovirus tipo 2: causante de tos / traqueobronquitis.
  • Parvovirus canino: vírico, frecuentemente mortal en cachorros.
  • Parainfluenza canina: respiratorio, tos.
  • Leptospirosis (varias cepas): bacteriana, transmisible a humanos, presente en aguas estancadas y ratas. Suele ser un componente opcional según la zona y el riesgo.

Algunas formulaciones añaden Bordetella (tos de las perreras) y coronavirus canino.

Pauta vacunal del cachorro

Típica en cachorros (puede variar según el veterinario y el contexto):

  • 6-8 semanas: primera dosis.
  • 9-11 semanas: segunda dosis.
  • 12-15 semanas: tercera dosis.
  • A los 6 meses o al año: refuerzo.
  • Anual durante toda la vida adulta (algunas componentes se pueden revacunar cada 3 años según protocolo del veterinario).

La rabia se pone aparte, a partir de las 12 semanas, y es un componente independiente.

Por qué importa

Sin vacunar, enfermedades como el moquillo y el parvovirus tienen mortalidad muy alta, especialmente en cachorros. Son enfermedades que prácticamente desaparecen en perros vacunados pero que siguen circulando en perros no vacunados o callejeros, por lo que el riesgo de contagio es real si tu perro entra en contacto con ellos o con superficies contaminadas.

Efectos secundarios

  • Sueño y poca energía las primeras 24-48 h: normal.
  • Inflamación leve en el punto de inyección: normal.
  • Vómitos, diarrea, hinchazón facial o dificultad respiratoria: reacción alérgica, urgencia veterinaria.

La pauta vacunal completa es la mejor inversión preventiva que harás en la vida de tu perro. Cuesta menos de 100 € al año y previene enfermedades cuyo tratamiento (cuando es posible) cuesta miles de euros y tiene desenlace incierto.

¿Qué incluye la vacuna trivalente canina?

La trivalente canina es una vacuna que protege contra tres enfermedades víricas consideradas básicas, en una sola inyección:

  1. Moquillo canino (distemper): enfermedad vírica grave que afecta a sistema respiratorio, digestivo y nervioso. Mortal en alto porcentaje de casos sin vacuna.
  2. Hepatitis infecciosa canina (causada por adenovirus tipo 1): afecta a hígado, riñones, ojos. Puede ser grave especialmente en cachorros.
  3. Parvovirus canino: vírico, atacante del sistema digestivo. Mortalidad muy alta en cachorros sin tratamiento.

Es la versión mínima de protección. Hoy en día se usa menos como vacuna principal porque las versiones polivalentes (pentavalente, hexavalente, octavalente) cubren más enfermedades por el mismo precio aproximado.

Cuándo se sigue usando

  • Casos puntuales en los que el veterinario quiere reducir la carga vacunal en perros con sensibilidad o historial alérgico.
  • Recordatorios en perros adultos cuando otras componentes (parainfluenza, leptospira) no se considera necesario revacunar.
  • Algunas comunidades o protectoras la usan como pauta básica de mínimo coste.

Diferencia con polivalente

TrivalentePolivalente (típica)
Moquillo
Hepatitis
Parvovirus
ParainfluenzaNo
Adenovirus 2 (respiratorio)No
LeptospirosisNoSí (en algunas)
BordetellaNoOpcional

Lo que NO incluye ninguna de las dos

  • Rabia: se pone como vacuna aparte, a partir de los 3 meses.
  • Leishmania: vacuna independiente, opcional, según zona endémica.
  • Bordetella (tos de las perreras): vacuna independiente, opcional según exposición.

Cuándo usar trivalente vs polivalente

Eso lo decide tu veterinario en función del entorno del perro, sus contactos con otros perros, exposición al agua estancada (importante para leptospira), zona geográfica, etc. No es una decisión que tengas que tomar tú, es una decisión técnica.

Si tu cachorro empieza la pauta vacunal con trivalente y tu veterinario te propone subir a polivalente en el siguiente refuerzo, suele tener sentido: amplías la cobertura sin coste significativamente mayor.

Mi perro arrastra el culo por el suelo: ¿qué significa?

El “trineo” — arrastrar el culo por el suelo — no es una excentricidad: es la señal típica de que algo le molesta en la zona anal. Las causas más frecuentes son cuatro, y todas tienen solución rápida si se identifican a tiempo.

Las cuatro causas habituales

  1. Glándulas anales llenas o inflamadas: la causa número uno con diferencia. Son dos pequeñas bolsas a los lados del ano que segregan una sustancia que el perro libera al defecar. Si no se vacían bien, se acumulan, escuecen y se pueden infectar o formar abscesos.
  2. Parásitos intestinales: especialmente tenia (Dipylidium), que provoca picor anal cuando los segmentos se desprenden. Suelen verse pequeños fragmentos blancos como granos de arroz alrededor del ano o en las heces.
  3. Diarrea reciente o heces irritantes: la piel del ano queda inflamada y el perro se rasca arrastrándose.
  4. Restos de pelo o heces pegadas alrededor del ano, sobre todo en perros peludos o de patas cortas.

Qué hacer

  • Revisa visualmente la zona: inflamación, enrojecimiento, secreción, pelo apelmazado, segmentos blancos.
  • Si es por restos pegados: corta con cuidado el pelo con tijera de punta roma y lava con agua tibia.
  • Si no ves causa evidente y el perro lo hace varias veces al día, vacuna y desparasitación al día, llama al veterinario.

Sobre las glándulas anales

  • En perros sanos con heces bien formadas, las glándulas se vacían solas con la defecación. No hace falta hacer nada.
  • En perros predispuestos (razas pequeñas, sobrepeso, dietas blandas habituales), pueden necesitar vaciado manual periódico en clínica.
  • No las vacíes tú sin haber visto cómo se hace. Mal hechas, pueden provocar inflamación, dolor o lesionar la zona.

Si tu perro hace trineo de forma persistente, ya hay algo que tratar. Una visita al veterinario lo soluciona en 10 minutos en la mayoría de los casos.

Mi perro arrastra una pata trasera: ¿es grave?

Arrastrar una pata trasera nunca es normal. La urgencia depende de cómo de brusco haya aparecido el síntoma y de si el perro la apoya o no, pero en todos los casos requiere veterinario en horas o, si hay sospecha de problema neurológico, urgentemente.

Causas más frecuentes

  • Problemas neurológicos (hernia discal, mielopatía degenerativa, embolismo): el perro pierde sensibilidad o coordinación de la pata. Se observa el “knuckling” (apoyar el dorso del pie). En razas como el Teckel, Bulldog Francés o Pekinés, la hernia discal es relativamente frecuente.
  • Luxación de rótula: la rodilla se “salta” y la pata queda recogida un momento. El perro vuelve a apoyar normalmente al rato. Frecuente en razas pequeñas.
  • Rotura de ligamento cruzado: el perro deja de apoyar o apoya muy poco una pata trasera, sobre todo después de un salto o giro brusco.
  • Displasia de cadera o artrosis avanzada en perros mayores o de razas grandes.
  • Traumatismo reciente (atropello, caída, patada): fractura o luxación.
  • Cuerpo extraño en almohadilla (espina, cristal): el perro no apoya, pero el resto de la pata se mueve con normalidad.

Pista útil

  • ¿Apoya la pata aunque sea con cojera, o no la apoya en absoluto?
  • ¿La pata responde al pellizco entre los dedos (sensibilidad)?
  • ¿El perro se queja al tocarle una zona concreta?
  • ¿Hay temblor, descoordinación, otras patas afectadas?

Cuándo es urgencia

  • Aparición súbita sin causa traumática conocida en perros de razas predispuestas a hernia discal.
  • Pérdida total de sensibilidad en la pata.
  • No controla esfínteres.
  • Dolor intenso que le hace gritar al moverse.
  • Ambas patas traseras débiles o paralizadas.

Una hernia discal con compresión medular tiene ventana de tiempo limitada para operarse con éxito (24-48 h). No esperes: cuanto antes se diagnostique, mejor el pronóstico. No le des analgésicos por tu cuenta: ocultar el dolor puede agravar la lesión al permitir que se mueva.

Mi perro bebe y orina mucho: ¿qué significa?

Beber y orinar mucho — lo que los veterinarios llaman poliuria/polidipsia (PU/PD) — es uno de los signos clínicos más relevantes y precoces de varias enfermedades importantes. Nunca se ignora, sobre todo si dura más de unos días.

Qué se considera “mucho”

Un perro sano consume aproximadamente entre 50 y 60 mililitros de agua por cada kilo de peso a lo largo del día (un perro de 20 kg bebería alrededor de 1-1,2 litros). Si bebe el doble o más, ya entra en rango anormal. Conviene medir el agua que pones y la que queda durante 2-3 días, por la mañana, para tener un dato objetivo que dar al veterinario.

Causas más frecuentes

  • Insuficiencia renal crónica: muy común en perros mayores. Los riñones pierden capacidad de concentrar orina, así que el perro orina mucho diluido y compensa bebiendo más.
  • Diabetes mellitus: la glucosa en sangre arrastra agua a la orina; el perro orina más y bebe más para compensar.
  • Cushing (hiperadrenocorticismo): típico en perros maduros, asocia barriga prominente, pelo ralo, jadeo y aumento de apetito.
  • Diabetes insípida: rara, problema hormonal de la hipófisis o de la respuesta renal.
  • Piometra: infección uterina en hembras no esterilizadas. Urgencia médica.
  • Hipercalcemia: por algunos tumores u otras causas.
  • Calor, ejercicio intenso o dieta seca: explicaciones fisiológicas que se descartan pronto.
  • Medicación: algunos diuréticos y corticoides aumentan la sed.

Lo que va a hacer el veterinario

  • Análisis de sangre y orina completo. Es el primer paso, no admite atajos.
  • Posiblemente ecografía abdominal y, según resultados, pruebas hormonales específicas.

No restrinjas el agua “para que orine menos”. Es uno de los errores más peligrosos: si el perro orina mucho por insuficiencia renal o diabetes, necesita beber esa cantidad para mantenerse hidratado. Quitarle agua puede causar deshidratación grave o coma. Cuanto antes vea al veterinario, mejor.

Más información: Diabetes mellitus canina.

Mi perro cojea de repente: ¿qué hago?

Una cojera súbita en un perro puede tener desde una causa banal (una piedrecita entre los dedos) hasta algo serio (rotura de ligamento, fractura). La primera revisión la puedes hacer en casa, pero hay que tener claro cuándo correr al veterinario y cuándo se puede observar.

Revisión rápida en casa

  1. Identifica la pata afectada: pásale la mano despacio por las cuatro patas y observa si se queja o retira alguna.
  2. Almohadillas y entre los dedos: cuerpos extraños (espinas, cristales, espigas), heridas, ampollas, uñas partidas, pelos enredados.
  3. Articulaciones: hinchazón, calor, dolor al flexionar muñeca, codo, rodilla o cadera.
  4. Músculos: contracturas, zonas duras o doloridas al palpar.
  5. Apoyo: ¿apoya y cojea, o no apoya en absoluto? La segunda situación es más seria.

Si encuentras causa evidente y leve

  • Cuerpo extraño: retíralo con cuidado si está accesible. Si está clavado profundo o no se ve bien, al veterinario.
  • Herida pequeña: limpia con suero y vigila. Si en 24-48 h no mejora o aparece pus, veterinario.
  • Uña partida: si sangra, presiona con gasa hasta parar la hemorragia y luego al veterinario para cortar la parte rota correctamente.

Cuándo veterinario sin demora (mismo día)

  • No apoya la pata en absoluto.
  • Dolor evidente: gime, no se deja tocar, está apagado.
  • Hinchazón visible en una articulación.
  • Fiebre o decaimiento asociado.
  • Cojera tras un traumatismo conocido (caída, atropello, salto).
  • Cojera bilateral o que cambia de pata.

Cuándo se puede observar 24-48 horas

  • Cojera leve, sin dolor evidente, apoya con normalidad.
  • Tras un día de ejercicio intenso o paseo largo en terreno difícil.
  • Sin hinchazón, sin fiebre, perro activo y comiendo.

Lo que NO hay que hacer

  • No le des antiinflamatorios humanos. El ibuprofeno y el paracetamol son tóxicos para perros — pueden causar úlcera gástrica, fallo renal o hepático.
  • No le obligues a moverse “a ver si se le pasa”. Reposo relativo es la primera medida.

Si la cojera no mejora claramente en 48 horas, aunque no haya signos de alarma, al veterinario. Las cojeras crónicas mal tratadas se hacen permanentes y deterioran articulaciones contralaterales por sobrecarga.

Mi perro come hierba y vomita: ¿es señal de algo?

Es una de las conductas más comentadas y la respuesta corta es que no se sabe con total certeza por qué lo hacen. Las teorías más sostenidas mezclan razones digestivas con razones de simple gusto y curiosidad.

Las explicaciones más aceptadas

  • Autoinducción del vómito cuando notan molestia gástrica: tragar hierba en grandes cantidades irrita la mucosa del estómago y provoca el vómito. Algunos perros parecen “saber” usarlo cuando se sienten mal.
  • Aportar fibra: la hierba aporta fibra que algunos perros no encuentran suficiente en su dieta.
  • Simplemente les gusta: a muchos perros les encanta el sabor de la hierba fresca. No vomitan, sólo la comen. No siempre que comen hierba vomitan.
  • Aburrimiento o conducta exploratoria: especialmente en cachorros.

Cuándo NO preocuparse

  • Lo hace ocasionalmente, come un par de bocados de hierba, vomita una vez y sigue normal el resto del día.
  • Está activo, come, bebe y juega con normalidad.
  • No hay otros síntomas.

Cuándo SÍ preocuparse

  • Lo hace todos los días o varias veces al día.
  • Vomita con frecuencia (más de 1-2 veces por semana) aunque no haya comido hierba.
  • Hay otros síntomas: diarrea, decaimiento, pérdida de peso, falta de apetito.
  • Come hierba con ansiedad o desesperación, no como exploración tranquila.
  • Las heces son irregulares o tienen restos no digeridos.

En estos casos, conviene revisión veterinaria por posibles problemas digestivos crónicos: gastritis, reflujo, enfermedad inflamatoria intestinal, parásitos.

Riesgos a tener en cuenta

  • Pesticidas y herbicidas en zonas verdes urbanas. Evita parques tratados recientemente.
  • Espigas de gramíneas en primavera/verano: pueden clavarse en garganta, paladar o nariz.
  • Plantas tóxicas: muchas comunes en jardines urbanos lo son (adelfa, lirio del valle, hortensia, etc.).

Si tu perro come hierba ocasionalmente sin más síntomas, es conducta normal. Si es frecuente o asocia molestias, no es interpretación vaga: hay que descartar problema digestivo. Más información: Mi perro come hierba.

Mi perro está hinchado de barriga: ¿es urgente?

Puede ser urgencia vital. El abdomen distendido en un perro nunca debe ignorarse, especialmente en razas grandes. La principal sospecha en esos casos es dilatación-torsión gástrica (GDV), una de las urgencias veterinarias más serias.

Cuándo es urgencia inmediata

Ve al veterinario AHORA si tu perro presenta:

  • Abdomen distendido y duro, especialmente la zona anterior detrás de las costillas.
  • Intentos de vomitar sin expulsar nada (arcadas improductivas).
  • Inquietud, no se queda quieto, paseo nervioso, llora.
  • Babeo excesivo.
  • Mucosas pálidas o moradas.
  • Respiración rápida y superficial.
  • Debilidad, colapso.

Estos signos son típicos de dilatación-torsión gástrica: el estómago se llena de gas, se gira sobre sí mismo y bloquea la circulación. Sin cirugía urgente, mata al perro en horas. Razas especialmente predispuestas: Pastor Alemán, Gran Danés, Bóxer, Setter, San Bernardo, Weimaraner.

Otras causas de abdomen distendido

  • Comida en exceso (sobre todo en cachorros tragones tras un atracón): suele ceder en horas, pero si hay otros síntomas, veterinario.
  • Acumulación de líquido (ascitis) por problemas cardíacos, hepáticos o renales: distensión progresiva, no aguda.
  • Tumor abdominal: aumento progresivo.
  • Embarazo o piometra en hembras no esterilizadas.
  • Parásitos intestinales en cachorros: barriga típica “abultada”.
  • Estreñimiento severo.
  • Hemorragia interna tras traumatismo: distensión + signos de shock.

Mientras vas al veterinario

  • No le des agua ni comida.
  • No le presiones la barriga.
  • No le hagas vomitar.
  • Llama a la clínica avisando para que tengan preparado el equipo de urgencias.

Cómo prevenir GDV en razas predispuestas

  • Comer en raciones pequeñas y frecuentes (2-3 al día, no 1 grande).
  • Comedero a la altura del suelo (no elevado, contra lo que se decía antes).
  • Comer despacio: comedero antivoracidad.
  • No hacer ejercicio intenso 1-2 horas antes o después de comer.
  • Gastropexia profiláctica: cirugía preventiva (a menudo aprovechando la esterilización) que fija el estómago a la pared abdominal. Se recomienda en razas de muy alto riesgo. Pregunta al veterinario.

Ante la duda, mejor exceso de precaución. Una visita “innecesaria” cuesta una consulta. Una GDV no tratada a tiempo cuesta la vida del perro.

Mi perro estornuda mucho: ¿es grave?

Un estornudo ocasional es normal — igual que en humanos, los perros estornudan para limpiar las vías respiratorias. Lo que ya no es normal es estornudar en racha (varias veces seguidas), con secreción, con sangre o de forma persistente durante días.

Cuándo NO es preocupante

  • Estornudos aislados después de oler algo (polvo, pimienta, polen).
  • “Estornudos invertidos” (sonidos cortos como si respirara hacia adentro): típico de razas pequeñas y braquicéfalas. Asusta pero suele ser benigno; consulta si es frecuente.
  • Estornudos durante el juego (hay perros que “estornudan de excitación” como señal de “esto es solo juego”).

Cuándo SÍ conviene revisión veterinaria

  • Estornudos en racha y persistentes (más de un par de días).
  • Secreción nasal abundante, especialmente si es amarilla, verde o con sangre.
  • Estornudos asociados a tos, fiebre, decaimiento o pérdida de apetito.
  • Sangrado nasal (epistaxis) sin trauma evidente.
  • Estornudos por un solo lado de la nariz: orienta a cuerpo extraño o lesión localizada.

Causas frecuentes

  • Cuerpo extraño en la nariz: espigas en primavera/verano (clásico, dejan al perro estornudando sin parar tras un paseo por el campo), trozos de hierba, polvo grueso.
  • Alergia ambiental: polen, ácaros, productos de limpieza, perfumes.
  • Infección respiratoria (tos de las perreras, otras víricas o bacterianas).
  • Sinusitis o rinitis crónica.
  • Problemas dentales (especialmente raíces de muelas superiores): pueden afectar al seno nasal.
  • Tumores nasales: más frecuentes en perros mayores y razas dolicocéfalas. Cursan con sangrado, secreción crónica unilateral y deformidad facial en fases avanzadas.
  • Ácaros nasales (Pneumonyssoides caninum): raros pero existen.

Qué hacer en casa

  • Observar y anotar: cuándo empezó, en qué contexto, qué frecuencia, si va a más o a menos.
  • Limpiar suavemente secreciones con gasa y suero fisiológico.
  • No metas nada en la nariz intentando “limpiar por dentro”.
  • No le des antialérgicos humanos sin pauta veterinaria.

Si los estornudos son recientes tras un paseo por el campo, sobre todo en primavera-verano, sospechar espiga clavada y al veterinario sin demora. Cuanto antes se retira, mejor. Si lleva clavada más de 24-48 h, puede migrar y complicarse.

Mi perro ha comido chocolate: ¿qué hago?

Llama al veterinario inmediatamente. No esperes a ver síntomas. El chocolate es tóxico para perros por la teobromina y la cafeína, y la gravedad depende de tres factores: tipo de chocolate, cantidad y peso del perro.

Datos que te van a pedir

  • Tipo de chocolate: negro de repostería > negro > con leche > blanco (el blanco prácticamente no tiene teobromina pero sí mucha grasa y azúcar).
  • Cantidad ingerida aproximada (mejor pasarse en alza que infraestimar).
  • Peso de tu perro.
  • Tiempo transcurrido desde la ingesta.
  • Síntomas actuales.

Con estos datos, el veterinario o el servicio de toxicología veterinaria calculan rápidamente si es nivel preocupante o no.

Qué van a hacer

  1. Si ha pasado menos de 1-2 horas y la dosis es relevante: inducción del vómito en clínica para eliminar el chocolate antes de que se absorba.
  2. Carbón activado: para absorber la teobromina que pudiera quedar en el tubo digestivo.
  3. Fluidoterapia y monitorización si la cantidad fue significativa o ya hay síntomas.
  4. Tratamiento sintomático según evolución: control de arritmias, convulsiones, deshidratación.

Signos típicos (6-12 h tras la ingesta)

  • Inquietud, hiperactividad inicial.
  • Vómitos y diarrea.
  • Sed y orina aumentadas.
  • Jadeo y temblores.
  • Arritmias cardíacas en casos graves.
  • Convulsiones en intoxicación severa.

Lo que NO hay que hacer

  • No le hagas vomitar tú con sal, agua oxigenada o lo que has visto en internet. Sin pauta veterinaria es peligroso y a veces ineficaz.
  • No le des leche “para neutralizar”: no funciona, y además muchos perros son intolerantes a la lactosa.
  • No esperes a ver síntomas: cuando aparecen, la intoxicación ya está avanzada. Actuar antes es mucho más eficaz.
  • No le des otros alimentos hasta que el veterinario te lo indique.

Si la ingesta ha sido reciente y la cantidad o el tipo te preocupa, mejor exceso de precaución. La inducción temprana del vómito es sencilla, barata y resuelve el problema. Esperar puede convertir un susto en una hospitalización. Más información: El chocolate es realmente tóxico.

Mi perro ha comido ibuprofeno: ¿qué hago?

Urgencia veterinaria inmediata. El ibuprofeno es muy tóxico para perros incluso en cantidades pequeñas: puede provocar úlceras gastrointestinales, fallo renal agudo y, en dosis altas, fallo hepático y problemas neurológicos. No esperes.

Llama al veterinario AHORA

Lleva al perro al veterinario más cercano o, si es fin de semana o noche, a urgencias 24h. Si tienes que llamar antes, ten preparados estos datos:

  • Cantidad ingerida (cuántos comprimidos, qué dosis cada uno).
  • Peso de tu perro.
  • Tiempo transcurrido desde la ingesta.
  • Síntomas si los hay: vómitos, sangre en heces, letargo, descoordinación.

Por qué es tan grave

El ibuprofeno bloquea enzimas (COX-1 y COX-2) que en perros son esenciales para proteger la mucosa gástrica y la circulación renal. La consecuencia es:

  • Úlceras gástricas con riesgo de perforación.
  • Daño renal agudo que puede ser irreversible.
  • Daño hepático en dosis altas.
  • Convulsiones, coma en sobredosis severa.

La toxicidad aparece con dosis sorprendentemente bajas: incluso un solo comprimido en un perro pequeño puede ser grave.

En la clínica

  1. Inducción del vómito si han pasado menos de 1-2 horas.
  2. Carbón activado.
  3. Protectores gástricos (los que paute el veterinario, NO los de tu botiquín).
  4. Fluidoterapia intensiva para proteger riñones.
  5. Análisis de sangre seriado para monitorizar función renal y hepática durante 48-72 h.
  6. Hospitalización habitual en casos relevantes.

Lo que NO hay que hacer

  • No le des “más agua” o leche pensando que diluye. No funciona.
  • No le hagas vomitar tú sin pauta veterinaria.
  • No le des otro medicamento “para contrarrestar” ni protectores gástricos humanos.
  • No esperes a que aparezcan síntomas: cuando aparecen, el daño renal ya está avanzado.

Prevención

  • Medicamentos humanos siempre fuera del alcance del perro: en armarios cerrados, no en encimeras ni mesillas.
  • Bolsos y mochilas de visitas: vigilar; muchos perros se intoxican con la medicación de un visitante que dejó el bolso en el suelo.
  • Nunca medicar al perro por tu cuenta con fármacos humanos. Lo que para ti es seguro, para él puede ser mortal.

Mismo criterio para paracetamol (también muy tóxico, sobre todo destruye glóbulos rojos), aspirina y otros antiinflamatorios humanos. Cualquier medicación que coma sin que se la prescriba el veterinario es urgencia.

Mi perro ha comido uvas o pasas: ¿qué hago?

Llama al veterinario inmediatamente aunque haya comido una sola uva o pasa. Las uvas (frescas, pasas o sultanas) pueden provocar fallo renal agudo en perros, y lo más alarmante es que no hay dosis segura conocida: hay perros que toleran muchas y otros que desarrollan toxicidad con cantidades pequeñas.

Por qué es tan peligroso

  • La sustancia exacta que causa la toxicidad no está confirmada (se sospecha del ácido tartárico), pero el efecto está bien documentado: necrosis del túbulo renal que puede llevar a fallo renal en 24-72 horas.
  • La sensibilidad varía entre perros: no se puede predecir qué perro responderá mal. Por eso, ante la duda, se trata como urgencia.
  • Las pasas concentran más la sustancia tóxica que las uvas frescas: una pequeña cantidad de pasas puede ser más grave.

Qué hacer en orden

  1. Llama al veterinario o a urgencias 24h con estos datos: cantidad ingerida, tipo (uva fresca, pasa, mosto), tiempo desde la ingesta y peso del perro.
  2. Lleva al perro a la clínica sin demora. Cuanto antes se actúe, mejor.

En la clínica

  1. Inducción del vómito si han pasado menos de 1-2 horas y el perro está estable.
  2. Carbón activado para absorber lo que quede.
  3. Fluidoterapia intensiva 48-72 h para proteger los riñones.
  4. Análisis de sangre seriados para monitorizar la función renal (urea, creatinina, fósforo, electrolitos).
  5. Hospitalización habitual en casos relevantes.

Signos típicos (6-24 h tras la ingesta)

  • Vómitos repetidos (a menudo aparecen primero).
  • Diarrea.
  • Decaimiento, falta de apetito.
  • Mucosas pálidas.
  • Reducción de la orina (signo tardío, ya con daño renal establecido).
  • Dolor abdominal.

Lo que NO hay que hacer

  • No esperes a ver síntomas. Cuando aparecen, el daño ya está avanzado.
  • No le hagas vomitar tú sin pauta veterinaria.
  • No le des leche, agua salada o “remedios caseros”.
  • No subestimes la cantidad: incluso 1-2 uvas o pasas en un perro pequeño justifican llamar.

Prevención

Mantén uvas, pasas, mosto, vino y postres con pasas (panettone, tarta de pasas, cereales, granolas) completamente fuera del alcance. Cuidado en navidad y temporada de uva. Educa a niños y visitas: ninguna uva “para que pruebe”.

No subestimes la peligrosidad por el tamaño del fruto. La toxicidad por uvas es una de las urgencias toxicológicas más graves que ve un veterinario de pequeños animales. Llama siempre.

Mi perro ha dejado de subir escaleras: ¿qué hago?

Que un perro que antes subía sin problema de repente deje de hacerlo casi siempre es señal de dolor. Las escaleras exigen empuje del tren trasero al subir y carga al bajar, y son la primera prueba que falla cuando hay problema articular o muscular.

Causas más frecuentes:

  • Artrosis (caderas, rodillas, codos): aparece desde los 6-7 años, pero puede aparecer antes en razas grandes o con displasia.
  • Lesión de cruzado en rodilla: muy típica en perros de tamaño medio-grande. Cojea de una pata trasera, se sienta de lado, evita saltos y escaleras.
  • Hernia discal o dolor de columna: además, le cuesta agacharse a comer, lleva la espalda arqueada.
  • Miedo o trauma: caída por escaleras anteriores. Menos común que causa médica pero existe.

Plan

  1. No le obligues a subir. Si pesa poco, cógelo en brazos. Si pesa mucho, rampa.
  2. Consulta veterinaria lo antes posible. Cuanto antes se trate el dolor, menos se cronifica.
  3. Alfombras antideslizantes en suelos lisos para reducir tensión en articulaciones.
  4. Mantén el peso ideal: cada kilo de más empeora.

Nunca le des antiinflamatorios humanos por tu cuenta (ibuprofeno, diclofenaco, paracetamol). Son tóxicos para perros. El veterinario tiene fármacos seguros y eficaces a dosis ajustada al peso.

Más información: Artrosis canina.

Mi perro ha lamido o mordido un sapo: ¿qué hago?

Es una urgencia veterinaria. Los sapos (especialmente el sapo común y, peor, el sapo de espuelas) secretan por la piel toxinas muy irritantes que afectan al sistema nervioso y al corazón del perro. La gravedad depende de la especie, del tamaño del perro y de cuánto haya estado en contacto con la boca.

Qué hacer en los primeros minutos

  1. Enjuaga la boca con abundante agua durante 5-10 minutos. Inclina la cabeza del perro hacia abajo para que el agua salga, no se la trague. Si tienes manguera baja presión, mejor.
  2. Limpia con un trapo húmedo la lengua y las encías para retirar el resto de moco tóxico.
  3. Llama al veterinario o a urgencias 24h mientras enjuagas. Si tu perro empieza a babear espeso, vomitar, tambalearse, convulsionar o tener encías muy rojas o pálidas, vete directamente sin avisar.

Lo que NO hay que hacer

  • No le induzcas el vómito: el reflujo puede empeorar el daño en esófago y agravar la afectación neurológica.
  • No le des leche para “neutralizar”: no neutraliza nada, sólo le ralentiza el lavado y le da diarrea.
  • No esperes a ver “si se le pasa”: en casos graves los síntomas escalan en minutos.

En zonas con sapos abundantes (jardín cerca de balsas, zonas húmedas rurales), saca al perro con correa al anochecer y al amanecer, que es cuando los sapos están más activos. Los meses de calor y lluvia son los de más riesgo.

Mi perro hace mucha caca: ¿es normal?

Depende de la cantidad de comida y de la calidad del pienso. Un perro hace en general entre 1 y 3 deposiciones al día y un volumen proporcional a lo que come. Si te parece “mucha”, lo primero a mirar es la dieta, no el perro.

Causas habituales de cacas voluminosas

  • Pienso de baja calidad: los piensos con mucho cereal o ingredientes poco digestibles producen heces más grandes y blandas porque el perro absorbe menos y desecha más. Un pienso de gama alta produce heces más pequeñas, formadas y compactas.
  • Sobre-alimentación: si la ración es excesiva, sale más cantidad por el otro lado. Comprobar gramos diarios según peso/edad/actividad.
  • Verduras o restos humanos añadidos al pienso: aumentan volumen.
  • Cambio reciente de pienso sin transición: heces inestables algunos días.

Cuándo merece consulta veterinaria

  • Heces muy blandas o líquidas mantenidas más de 24-48 h.
  • Heces con sangre (roja o “café molido”), moco abundante, color blanquecino o muy oscuras.
  • Adelgazamiento pese a comer bien y mucho: puede ser mala absorción intestinal o insuficiencia pancreática.
  • Más de 4-5 deposiciones al día sin causa clara.
  • Esfuerzo intenso para defecar, lloros o sangre roja al final.
  • Cambio brusco en la frecuencia o aspecto en un perro adulto estable.

Plan en casa

  • Pesa el pienso y comprueba que la ración corresponde a la recomendada para su peso.
  • Calidad media-alta del pienso, sin cambios bruscos.
  • Sin comida humana de “regalo” durante una semana, a ver qué pasa.
  • Si hay diarrea blanda sin sangre y sin apatía, dieta blanda 2-3 días (pollo cocido + arroz blanco bien hervido) y reintroducir pienso poco a poco. Si no mejora en 48 h, veterinario.

Anotar y/o fotografiar las cacas durante una semana ayuda mucho al veterinario si hay que consultar. Color, forma, consistencia y presencia de moco, sangre o partes no digeridas son pistas clínicas valiosísimas.

Mi perro huele mal aunque se bañe: ¿por qué?

Si tu perro huele mal pocos días después de bañarse, el problema no está en la higiene externa — está en otra parte. Bañarle más no soluciona nada y puede empeorarlo. Hay que buscar la causa.

Fuentes habituales del mal olor

  • Boca: enfermedad periodontal, sarro, infecciones. Es la causa número uno en perros adultos. El olor se nota desde lejos.
  • Oídos: otitis bacteriana o por levaduras. Olor dulzón o rancio característico.
  • Glándulas anales: si están llenas o infectadas, el perro suelta líquido pestilente sin control. Olor muy intenso, recurrente.
  • Piel con dermatitis: alergias o infecciones cutáneas crónicas (Malassezia, pioderma). Olor a “rancio” o a “queso viejo”.
  • Pliegues cutáneos (Bulldog, Carlino, Shar Pei): humedad y bacterias atrapadas. Olor focal en cara, cuello o cola.
  • Flatulencia y problemas digestivos: dietas inadecuadas, gastritis, intolerancias.
  • Infección urinaria: orina con olor fuerte, manchas en la zona genital.
  • Restos en el pelaje: heces pegadas, comida, secreciones que se acumulan en perros largos o de patas cortas.
  • Tumores ulcerados en perros mayores: olor pútrido. Urgencia revisar.

Cómo buscar la fuente

  1. Acerca la nariz a distintas zonas: boca, oídos, ano, pliegues, almohadillas, zona genital. Localiza dónde es más intenso.
  2. Revisa visualmente: enrojecimiento, secreción, sarro, costras.
  3. Acude al veterinario con esta información. Saber dónde huele orienta el diagnóstico.

Lo que NO funciona

  • Bañarle más: si la causa es interna, lavar no resuelve. Y bañar muy seguido reseca la piel y empeora dermatitis.
  • Perfumes y colonias para perros: enmascaran, no curan. Pueden irritar piel sensible.
  • Productos “desodorantes” caseros: vinagre, bicarbonato, aceites esenciales. Algunos son irritantes o tóxicos.

Buen baño básico

  • Frecuencia: una vez al mes es suficiente para la mayoría. En perros con piel sensible, menos (cada 2 meses).
  • Champú específico para perros (no humano, el pH es distinto).
  • Aclarado completo: dejar restos de champú produce picor e irritación.
  • Secado a fondo, especialmente en orejas y pliegues.

Si has buscado y no encuentras dónde huele, revisión veterinaria. El olor puede ser el primer signo visible de un problema importante. Más información: Salud dental del perro.

Mi perro lleva 24 horas sin comer: ¿voy al veterinario?

Depende del contexto. Un perro adulto sano puede saltarse una o dos comidas sin que pase nada — por estrés, calor, cambio de pienso o porque está esperando algo mejor. Pero si lleva 24-48 horas sin probar bocado, conviene investigar.

Cuándo NO alarmarse demasiado (24 h aislado)

  • Adulto sano, sin otros síntomas, activo y bebiendo agua con normalidad.
  • Coincide con mucho calor, viaje reciente, mudanza, perro nuevo en casa u otro estresor.
  • Acaba de cambiar de pienso y lo está rechazando.
  • Es una raza pequeña y caprichosa que ya hace esto periódicamente y siempre se resuelve sola.

Cuándo llamar al veterinario (incluso antes de las 24 h)

  • Cachorros menores de 6 meses: ayuno >12-18 h es preocupante por riesgo de hipoglucemia, sobre todo razas miniatura.
  • Perros mayores o con enfermedades crónicas.
  • Acompañado de otros signos: vómitos, diarrea, letargo, dolor abdominal, mucosas pálidas, fiebre, abdomen distendido.
  • Tampoco bebe agua.
  • Sospecha de ingesta de cuerpo extraño o tóxico (juguete, hueso, chocolate, basura).
  • Hembras no esterilizadas mayores con anorexia + bebida excesiva o letargo: piometra posible, urgencia.

Lo que NO hay que hacer

  • Forzarle a comer abriéndole la boca o metiéndole comida con jeringa sin indicación veterinaria. Puede aspirar.
  • Cambiar de pienso bruscamente “para ver si así come”: empeora la situación digestiva.
  • Dejarle agua y esperar varios días: si pasa de 48-72 h sin comer, va a urgencias sí o sí.

Un día sin comer en un adulto sano es manejable. Más de 48 horas, o cualquier combinación con otros síntomas, requiere visita veterinaria. La anorexia mantenida es un signo inespecífico pero siempre relevante.

Mi perro mueve la cabeza de forma rara: ¿qué le pasa?

Depende de cómo la mueva. Hay varios patrones distintos que apuntan a cosas muy diferentes:

  • Sacude la cabeza repetidamente (como si quisiera tirar algo del oído): casi siempre otitis (infección de oído) o cuerpo extraño dentro del conducto auditivo. Mira si huele mal, si tiene cera oscura o si se rasca la base de la oreja. Consulta veterinaria sin demora — no esperes a “ver si se le pasa”.
  • Inclina la cabeza de lado de forma constante (head tilt): puede ser otitis interna, síndrome vestibular (típico en perros mayores) o problema neurológico. Si además se tambalea o pone los ojos en movimiento extraño, urgencia.
  • Temblor o vibración fina de cabeza: en algunas razas (boxer, bulldog inglés, doberman) puede ser temblores idiopáticos benignos. En otros perros conviene descartar problema neurológico.
  • Movimientos repetidos y rítmicos (como afirmar con la cabeza): posible focalidad neurológica o “head bobbing”. Vídeo el episodio para enseñar al veterinario.

Cualquier movimiento de cabeza nuevo que no remite en 24 h merece consulta. Grabar un vídeo del episodio antes de ir es la mejor ayuda diagnóstica que puedes llevar.

Más información: Otitis canina.

Mi perro no apoya una pata: ¿qué hago?

Una cojera repentina puede ir desde algo trivial (una espinita entre los dedos) hasta algo serio (fractura, rotura de ligamento). El plan es mirar primero, decidir después.

Revisión rápida en casa

  1. Mira la almohadilla y entre los dedos: una espina, un trozo de cristal, una rozadura por asfalto caliente. Si lo ves, retíralo si está accesible y limpia con suero. Si no, urgencias.
  2. Comprueba la uña: las uñas rotas o arrancadas duelen mucho y sangran. Necesitan corte y cura veterinaria.
  3. Palpa con suavidad la pata desde abajo hacia arriba (dedos, metacarpo, muñeca, codo, hombro / pierna, corvejón, rodilla, cadera). Si grita o aparta al tocar una zona concreta, es la pista.
  4. Observa cómo apoya: si toca el suelo de puntillas, si la lleva colgando, si tres apoyos completos y la cuarta cojea al andar.

Cuándo es urgencia veterinaria

  • Pata colgando totalmente, deformidad visible.
  • Sangrado abundante.
  • Después de un atropello, caída o pelea, aunque parezca leve.
  • Cojera + apatía, fiebre, vómito o no quiere comer.
  • Cojera que no mejora en 24-48 h de reposo.

Mientras vas al veterinario

  • Reposo absoluto: nada de paseos, escaleras o juegos.
  • No le pongas nada en la herida por tu cuenta más allá de suero fisiológico.
  • Nunca le des analgésicos humanos: paracetamol e ibuprofeno son tóxicos en perros, incluso en dosis pequeñas.

Si es un perro grande o gigante que cojea sin causa aparente y se niega a apoyar, es prioritario descartar rotura de ligamento cruzado con exploración veterinaria. Es muy frecuente y necesita diagnóstico rápido.

Mi perro no quiere salir a pasear: ¿qué puede ser?

Cuando un perro al que siempre le ha gustado salir de repente se planta en la puerta, es siempre por una razón. Las posibilidades se reparten entre causa médica y causa emocional, y antes de regañar conviene descartar las primeras.

Causas médicas frecuentes

  • Dolor articular (artrosis, displasia, rodilla): el paseo le duele. Suele ir asociado a no querer subir al sofá, evitar escaleras o levantarse despacio.
  • Almohadillas dañadas: cortes, asfalto caliente, sal en invierno. Mira los cojinetes.
  • Cansancio anormal: enfermedad cardiaca, anemia, hipotiroidismo. El perro se cansa antes de lo normal y rechaza esfuerzo.
  • Otitis o problema bucal que le incomoda con el collar/correa.

Causas emocionales

  • Mala experiencia reciente en la calle: petardo cercano, perro que le atacó, casi atropello. Asocia la salida con peligro.
  • Calor o frío extremos: en verano evita salir al mediodía (asfalto quema, golpe de calor); en invierno los pelados sufren.
  • Cambio en la rutina (mudanza, nuevo miembro en casa, dueño diferente que pasea): le descoloca temporalmente.
  • Aburrimiento de la ruta: siempre la misma calle puede acabar desmotivando, especialmente en razas curiosas.

Qué hacer

Primero, consulta veterinaria para descartar dolor o enfermedad. Si todo está bien, identifica el desencadenante emocional y trabaja la calle como vimos en miedo a la calle: paciencia, premios, distancia, rutas tranquilas.

Nunca arrastres del collar a un perro que se planta. Empeoras el rechazo y le puedes lesionar el cuello (sobre todo si es braquicéfalo o tiene problemas de tráquea).

Mi perro orina muy poco: ¿es preocupante?

Depende del contexto. “Orina poco” puede significar dos cosas muy distintas y conviene aclarar antes de preocuparse:

  • Hace pis menos cantidad por toma: micciones cortas, gotitas o ganas pero sin salir. Apunta a infección urinaria (cistitis), cálculos vesicales, próstata (en machos enteros) o, en el peor caso, obstrucción uretral. La obstrucción es urgencia veterinaria — el perro no orina nada o casi nada, se queja al intentar y se pone apático.
  • Hace pis menos veces al día: el volumen total es menor. Puede ser por bebida insuficiente (cambios de temperatura, pienso seco sin agua suficiente), por estrés, o por problema renal en fase avanzada.

Cuándo es urgencia

  • No orina nada o casi nada en 12-24 h.
  • Se esfuerza con dolor y no sale orina.
  • Vómitos, apatía, no come, abdomen hinchado y duro.
  • Orina con sangre o muy oscura.

Cuándo merece consulta sin urgencia (en 24-48 h)

  • Hace gotitas frecuentes con ganas constantes.
  • Se lame mucho la zona genital.
  • Bebe igual pero orina visiblemente menos.

Mientras tanto

  • Recoge una muestra de orina limpia (vaso o tarrito esterilizado, primera de la mañana, chorro intermedio). Te ahorras una vuelta a consulta.
  • Asegúrate de que tiene agua fresca disponible. Si come pienso seco, comprueba que bebe.
  • Anota cuántas veces orina al día y la cantidad aproximada para contarle al veterinario.

En machos sin castrar mayores de 7-8 años, “orinar poco con esfuerzo” puede ser problema de próstata. No lo dejes pasar.

Mi perro parece envejecer antes de tiempo: ¿por qué?

Si notas a tu perro más cansado, más rígido, con menos ganas, con cambios físicos llamativos antes de la edad esperada para su raza, no asumas que es “que se hace mayor”. Muchas veces hay una causa concreta que se puede tratar y revertir parcialmente.

Causas frecuentes de “envejecimiento prematuro”

  • Sobrepeso: empeora articulaciones, cardio, respiración. Un perro de 5 años con 10 kg de más se mueve como uno de 12 años.
  • Hipotiroidismo: muy frecuente en algunas razas (Golden, Labrador, Dóberman). Cursa con apatía, aumento de peso, pelo ralo, intolerancia al frío. Tratable.
  • Enfermedad de Addison o Cushing: alteraciones hormonales que dan apariencia de declive general.
  • Anemia: por parásitos crónicos, enfermedades autoinmunes, problemas renales o tumorales.
  • Dolor crónico no detectado: artrosis, problemas dentales, otitis crónicas. Limitan al perro y dan aspecto de “viejito”.
  • Insuficiencia renal o cardíaca crónica: cursan con cansancio, intolerancia al ejercicio, decaimiento.
  • Dieta inadecuada: pienso de baja calidad o desequilibrada durante años.
  • Falta de actividad física y mental: el desuso atrofia tanto en perros como en humanos.

Lo que tu veterinario va a hacer

  1. Exploración completa y palpación.
  2. Análisis de sangre y orina: detectan la mayoría de los problemas mencionados.
  3. Eventualmente: pruebas hormonales (T4, cortisol), ecografía, radiografías.

Con esos datos, en muchas ocasiones se identifica algo tratable: corrección hormonal, tratamiento dental, manejo del dolor, ajuste dietético, programa de ejercicio progresivo. Y el perro “rejuvenece” visiblemente.

Lo que puedes hacer en casa

  • Control de peso estricto.
  • Ejercicio diario adaptado: paseos largos, juegos de olfato.
  • Pienso de calidad adecuado a su edad.
  • Estimulación mental: trucos, puzzles, variedad.
  • Revisiones semestrales a partir de cierta edad (en razas grandes desde los 5-6 años; en pequeñas desde los 7-8).

“Hacerse mayor” es ley de vida, pero declinar bruscamente antes de tiempo casi siempre tiene una causa identificable. Una analítica completa es la mejor inversión cuando notas cambios. No lo dejes pasar.

Mi perro pierde el pelo a parches: ¿qué le pasa?

Pérdida de pelo en parches concretos (alopecia focal) no es muda normal y siempre merece consulta veterinaria. La muda fisiológica es generalizada, el pelo se cae por todas partes en cantidad razonable. Si hay zonas calvas con borde definido, hay algo más.

Causas más frecuentes:

  • Hongos (dermatofitosis o “tiña”): zonas circulares sin pelo, bordes irritados, a veces con caspa. Contagioso al ser humano y a otros animales. Necesita tratamiento específico.
  • Ácaros (sarna sarcóptica, demodéctica): picor intenso (sarcóptica) o parches sin picor (demodéctica juvenil). Diagnóstico por raspado cutáneo en clínica.
  • Pioderma (infección bacteriana): pústulas, costras, alopecia con piel inflamada. Frecuente como complicación de otras dermatosis.
  • Alergia con sobre-lamido: el perro se rasca o lame una zona concreta tanto que se queda sin pelo (típico en pata o ingle).
  • Hipotiroidismo y otros trastornos endocrinos: alopecia simétrica en flancos, sin picor, en perros mayores. Con analítica se confirma.
  • Pulgas: alergia a la saliva de pulga deja la zona lumbar y la base de la cola peladas por rascado.

Qué llevar al veterinario

  • Foto desde el día que apareció y cómo ha evolucionado.
  • Si convive con otros animales y si alguno de ellos también tiene síntomas.
  • Si alguien de casa tiene picores o ronchas (apunta a hongos o sarna sarcóptica).
  • Antiparasitarios al día o cuál usa.

No le pongas cremas humanas con corticoide sobre la zona: enmascaran el problema, dificultan el diagnóstico y pueden agravar infecciones activas. Espera a la consulta.

Mi perro respira con la boca abierta en reposo: ¿es normal?

Depende de la situación. Jadear con la boca abierta después de ejercicio, con calor, o tras un susto, es absolutamente normal: es como el perro regula su temperatura (no suda como nosotros). Lo que preocupa es jadear sin razón aparente y en reposo prolongado, sobre todo en sitio fresco y tranquilo.

Causas a tener en cuenta

  • Calor o ambiente caluroso: lo más común y benigno. Refresca el ambiente y observa.
  • Estrés o ansiedad: en consultas veterinarias, viajes, tormentas, fuegos artificiales. Jadea sin actividad porque está nervioso.
  • Dolor: cualquier dolor moderado o intenso (artrosis, dolor de oído, dolor abdominal) produce jadeo continuo en reposo. Una pista importante en perros que no se quejan vocalmente.
  • Problemas respiratorios o cardiacos: tos seca, encías azuladas, jadeo nocturno, cansancio inusual. Urgencia veterinaria.
  • Golpe de calor: jadea muy rápido, encías muy rojas, vómitos, desorientación. EMERGENCIA — refresca con agua tibia (no fría) y veterinario YA.

Cuándo es urgencia

  • Jadeo intenso con encías azuladas o muy pálidas.
  • Esfuerzo respiratorio: costillas y abdomen muy marcados al respirar.
  • Postura tipo “perro sentado con codos abiertos” para abrir el pecho.
  • No remite tras 30 minutos en sitio fresco y tranquilo.
  • Perro mayor con jadeo nocturno persistente: descartar problema cardiaco YA.

Las razas braquicéfalas (bulldog inglés, francés, pug, boxer) jadean más que el resto incluso en reposo, pero un cambio brusco respecto a su patrón habitual sigue mereciendo atención.

Mi perro respira mal por la noche: ¿qué hago?

Respirar mal por la noche en un perro siempre merece consulta veterinaria sin demorarse, especialmente si es perro mayor o de raza braquicéfala. El esfuerzo respiratorio nocturno suele ser una de las señales más tempranas y más serias de problemas cardiacos o pulmonares.

Lo que hay que observar

  • Frecuencia respiratoria en reposo / sueño profundo: cuenta las respiraciones por minuto. Más de 30 mantenidas en sueño tranquilo es señal de alarma. Lo normal: 15-25.
  • Esfuerzo: ¿se le marca el abdomen, sube costillas con fuerza? ¿Posición forzada (cabeza estirada, codos abiertos)?
  • Tos: ¿tos seca al levantarse, tos nocturna?
  • Cansancio inusual: ¿se cansa en paseos cortos? ¿No quiere jugar como antes?
  • Encías: ¿azuladas o muy pálidas?

Causas más comunes en perros mayores

  • Insuficiencia cardiaca congestiva (especialmente válvula mitral en perros pequeños mayores, cardiomiopatía dilatada en grandes).
  • Edema pulmonar como consecuencia del corazón.
  • Bronquitis crónica o colapso traqueal (típico de razas pequeñas mayores).
  • Tumores torácicos.

Cuándo es urgencia

  • Encías azuladas o pálidas.
  • Respira con dificultad incluso quieto.
  • Tos productiva con espuma blanca o rosada (edema pulmonar).
  • Postura de “pez fuera del agua” (cuello estirado, codos abiertos, no quiere tumbarse).

En perros pequeños mayores (caniche, yorkshire, chihuahua, cavalier), la tos seca nocturna combinada con cansancio en el paseo es signo clásico de problema cardiaco. Cuanto antes se diagnostique, mejor calidad de vida y más años con tratamiento adecuado.

Mi perro sacude mucho la cabeza: ¿qué le pasa?

Sacudir la cabeza de forma repetida casi siempre apunta a problema en el oído: el perro intenta sacudir lo que le molesta dentro del conducto auditivo. Es uno de los signos más característicos de otitis y merece consulta veterinaria sin demora.

Causas más frecuentes:

  • Otitis (infección o inflamación del oído): bacteriana, por levaduras, por alergia. Suele ir con olor desagradable, cera oscura o amarillenta, oreja roja por dentro.
  • Cuerpo extraño en el oído: espiga, semilla, mosca. Especialmente frecuente en primavera-verano en perros de campo o que huelen matojos.
  • Ácaros del oído (otodectes): más común en cachorros y perros jóvenes. Pica mucho.
  • Hematoma de oreja (otohematoma): tras sacudidas intensas, el pabellón auricular se llena de sangre y queda hinchado como un cojín. Necesita drenaje veterinario.
  • Alergia: la otitis recurrente suele ser síntoma de fondo de alergia ambiental o alimentaria.

Qué hacer

  1. Mira la oreja: ¿roja? ¿con olor raro? ¿cera de más?
  2. No le metas bastoncillos ni productos por tu cuenta: empujas la cera hacia dentro y puedes romper el tímpano.
  3. Consulta veterinaria pronto: con un otoscopio se ve el conducto y se confirma si es otitis, cuerpo extraño u otro problema.

En razas con orejas largas y caídas (cocker, basset, podenco andaluz), el conducto auditivo se ventila peor y las otitis son muy frecuentes. Revisión y limpieza periódica (con producto específico recetado por veterinario, no agua) reducen mucho los problemas.

Más información: Otitis canina.

Mi perro se ahoga al beber agua: ¿qué le pasa?

Atragantarse de vez en cuando al beber muy rápido es normal y no preocupa. Pero si el ahogo es frecuente, ruidoso o se acompaña de tos seca insistente, merece consulta veterinaria porque puede apuntar a varios problemas distintos.

Causas a considerar

  • Bebe demasiado rápido: cachorros, perros muy ansiosos o tras ejercicio. Solución: bebedero con bola o pelota dentro que les obligue a sorbos pequeños, o ofrecer agua varias veces al día en cantidades pequeñas.
  • Colapso de tráquea: típico de razas pequeñas mayores (yorkshire, chihuahua, pomerania). Tos seca tipo graznido, empeorando con excitación, calor o presión del collar. Necesita diagnóstico y tratamiento veterinario.
  • Parálisis laríngea: típico de razas grandes mayores (labrador, golden, dóberman). Cambio en el ladrido, jadeo ruidoso, ahogo al beber/comer. Consulta especializada.
  • Problemas esofágicos (megaesófago, esofagitis): regurgita comida o agua poco después de tomarla. Necesita estudio veterinario.
  • Parásitos pulmonares o tos de las perreras: tos seca con arcadas que pueden confundirse con ahogo. Consulta veterinaria.

Qué hacer

  1. Cambia a bebedero amplio y bajo si traga muy rápido, con “ralentizador” si vende ese tipo.
  2. Cambia el collar por arnés si es perro pequeño con tos: reduces presión en tráquea.
  3. Consulta veterinaria si el ahogo se repite varias veces al día o si oyes que tiene tos persistente.

Si un perro grande mayor (sobre todo labrador o golden) ahogos al beber se acompaña de un ladrido más “gangoso” o pierde voz, pide cita pronto: la parálisis laríngea es progresiva y se trata mucho mejor en fases iniciales.

Mi perro se desmaya: ¿qué puede ser?

Un desmayo (síncope) en un perro es siempre motivo de consulta veterinaria sin demora. No es una rareza menor: indica que durante unos segundos el cerebro no recibió suficiente oxígeno o glucosa, y eso casi siempre tiene una causa que conviene encontrar y tratar.

Causas más frecuentes

  • Problema cardiaco: arritmia, fallo cardiaco, soplo descompensado. La causa número uno en perros mayores, especialmente cavalier, boxer o razas pequeñas mayores.
  • Bajada de azúcar (hipoglucemia): cachorros toy, perros con ejercicio extremo, diabéticos con tratamiento mal ajustado.
  • Problemas respiratorios: colapso traqueal con cianosis breve, parálisis laríngea avanzada.
  • Problemas neurológicos: convulsiones atípicas. Aquí hay que distinguir bien entre síncope (caída flácida, recuperación rápida y completa) y convulsión (rigidez, movimientos rítmicos, salivación, confusión postictal).
  • Reacción vasovagal: tos muy fuerte mantenida, miedo extremo. Suele resolver en segundos.

Qué hacer cuando ocurre

  1. Túmbalo de lado en sitio seguro (lejos de escaleras, agua, calle).
  2. No le metas nada en la boca ni le sujetes la lengua.
  3. Cronometra el episodio si puedes y graba un vídeo. La duración y el aspecto exactos son la mejor pista para el diagnóstico.
  4. Llama al veterinario mientras se recupera. Síncope = consulta pronto, no “ya veremos”.
  5. No vuelvas a la actividad que lo desencadenó hasta tener diagnóstico.

Antes de la consulta, anota: qué estaba haciendo justo antes, cuánto duró el episodio, si se recuperó al instante o tardó, si hubo orinarse, salivar o convulsionar. Cualquier dato puede ser clave.

Mi perro se ha comido un calcetín: ¿qué hago?

Tragarse un calcetín entero es una urgencia veterinaria potencial, no algo que se observe en casa “a ver si lo expulsa”. La principal preocupación es la obstrucción intestinal, que puede ser mortal si no se trata a tiempo.

Llama al veterinario AHORA

Aunque tu perro parezca estar bien en ese momento, llama al veterinario para que valore con tu información. Datos útiles que te van a pedir:

  • Tamaño del perro y tamaño del calcetín (no es lo mismo un calcetín de niño en un Pastor Alemán que un calcetín de adulto en un Yorkie).
  • Tiempo transcurrido desde la ingesta.
  • Si ha vomitado ya o no.
  • Si come y bebe con normalidad.

En la clínica, valorarán

  1. Inducir el vómito si han pasado menos de 1-2 horas y el perro está estable. Sólo el veterinario debe inducir el vómito — los métodos caseros (sal, agua oxigenada en algunos sitios) pueden ser peligrosos o ineficaces.
  2. Endoscopia para extraer el calcetín del estómago si todavía no ha llegado al intestino.
  3. Cirugía si el calcetín ya está en el intestino y produce obstrucción.

Signos de alarma

Llévalo a urgencias inmediatamente si aparece:

  • Vómitos repetidos, sobre todo si no expulsa nada o si los vómitos son proyectiles.
  • Pérdida de apetito y rechazo del agua.
  • Letargo, postración, no quiere moverse.
  • Abdomen distendido o doloroso al tocar.
  • Heces ausentes durante más de 24 horas.

Lo que NO debes hacer

  • No esperes a ver si lo hace en la caca. Algunos calcetines pasan; otros se quedan atascados en el intestino delgado y provocan necrosis intestinal. La obstrucción intestinal silenciosa puede matar al perro en 48-72 horas.
  • No le des aceite, laxantes ni nada para “ayudar a que salga”. Empeora la situación.
  • No le hagas vomitar tú con sal, agua oxigenada o cualquier otra cosa sin pauta veterinaria.

Prevención

Los perros tragones (Labrador, Golden, Beagle, muchos rescatados) deben vivir en una casa ordenada: ropa sucia en cesto cerrado, calcetines fuera de su alcance, juguetes seguros del tamaño adecuado. Una obstrucción cuesta entre 1.500 y 5.000 € (cirugía + hospitalización) y, sobre todo, ponen al perro en riesgo serio.

Tragarse un calcetín nunca es “una anécdota” hasta que el veterinario confirme que el perro está fuera de peligro. Llama siempre, da igual la hora.

Mi perro se ha quemado las almohadillas en el asfalto: ¿qué hago?

Lo primero es sacarle del asfalto y refrescarle las patas con agua fresca (no helada) durante varios minutos. La quemadura por asfalto suele producirse en verano cuando el suelo supera los 50 °C y se nota porque cojea, lame las patas con insistencia o, en casos serios, aparecen las almohadillas enrojecidas, agrietadas o con piel desprendida.

Pautas de actuación en casa:

  • Enjuagar con agua templada y secar a toques con un paño limpio.
  • Revisar cada almohadilla una por una. Si ves piel levantada, ampollas o sangrado, hay quemadura de segundo grado.
  • No aplicar cremas humanas ni hielo directo. El hielo daña tejido ya inflamado.
  • Reposo en suelo blando las próximas 48-72 horas. Paseos cortos para hacer pis, nada de parque.

Si las almohadillas tienen ampollas, sangran o tu perro cojea de varias patas, acude al veterinario. Las quemaduras se infectan con facilidad y conviene curarlas bien desde el principio.

Para evitarlo: regla del dorso de la mano — apoya 5 segundos en el asfalto. Si tú no aguantas, él tampoco. Pasea a primera hora o al anochecer en verano.

Mi perro se ha tragado una piedra: ¿qué hago?

Tragarse una piedra es una urgencia veterinaria potencial, no algo que se observe en casa esperando a que pase sola. El riesgo principal es la obstrucción intestinal, además de roturas dentales y perforaciones.

Llama al veterinario AHORA

Aunque tu perro parezca estar bien, llama y describe la situación con estos datos:

  • Tamaño del perro y tamaño aproximado de la piedra (si te queda otra parecida del lugar, sirve de referencia).
  • Forma (lisa, con bordes afilados).
  • Tiempo transcurrido desde la ingesta.
  • Si ya ha vomitado o no.
  • Si come, bebe, hace caca con normalidad.

En la clínica, valorarán

  1. Inducir el vómito si han pasado menos de 1-2 horas y el perro está estable. Solo si el veterinario lo decide.
  2. Radiografía: las piedras se ven perfectamente y permite localizar dónde está la obstrucción.
  3. Endoscopia para extraer la piedra del estómago si todavía no ha pasado al intestino.
  4. Cirugía si la piedra está atascada en el intestino o ha causado perforación.

Signos de alarma

Urgencia inmediata si aparece:

  • Vómitos repetidos, sobre todo si no expulsa nada.
  • Pérdida de apetito y rechazo del agua.
  • Letargo, postración.
  • Abdomen distendido o doloroso al tocar.
  • Ausencia de heces durante más de 24 horas.
  • Sangrado oral o sangre en heces (sospecha de perforación).

Lo que NO debes hacer

  • No esperes a ver si la expulsa. Las piedras pueden quedarse atascadas en cualquier punto del tracto y la obstrucción intestinal silenciosa mata.
  • No le des aceite, laxantes ni nada para “ayudar”.
  • No le hagas vomitar tú sin pauta veterinaria — empuja la piedra hacia arriba con riesgo de perforar.

Prevención

Si tu perro tiene tendencia a tragar piedras (problema relativamente frecuente, sobre todo en cachorros y perros con pica), revisa la causa de fondo con el veterinario y aplica manejo: paseos en zonas sin piedras, supervisión, refuerzo del “deja”. Más información: Por qué come piedras.

Mi perro se rasca mucho: ¿qué puede ser?

Picor intenso y persistente en un perro siempre tiene causa y siempre se puede mejorar. No es algo que tenga que aguantar. Las opciones diagnósticas son muchas, pero las más frecuentes son pocas.

Causas más habituales

  • Pulgas: la causa número uno. Aunque sólo veas una, basta para desencadenar alergia en perros sensibles. Revisar con peine antipulgas y mantener antiparasitario estricto.
  • Ácaros: sarna sarcóptica (muy picante, contagiosa entre perros y a personas), Cheyletiella, otros. Necesita raspado cutáneo en consulta.
  • Dermatitis atópica: alergia ambiental (polen, ácaros del polvo, hongos). Patrón clásico: rasca pata, cara, orejas, ingle, axila. Puede ser estacional o todo el año.
  • Alergia alimentaria: similar a la atópica pero asociada a una proteína del pienso. Suele necesitar dieta de eliminación con pienso hipoalergénico veterinario.
  • Infección secundaria (bacteriana o por levaduras): cuando el perro se rasca, abre microheridas que se infectan. Olor desagradable, costras, piel grasienta o roja.
  • Ansiedad / hábito: en algunos casos, rascado compulsivo sin causa médica clara. Sospechar cuando todo se ha descartado.

Plan

  1. Confirma que está bien antiparasitado con producto eficaz contra pulgas. Es lo primero a descartar.
  2. Consulta veterinaria si el picor es intenso, lleva más de unos días, o si hay zonas de piel roja, sin pelo, costras o mal olor.
  3. No le pongas cremas humanas con corticoide ni champús antiparasitarios humanos: muchos son tóxicos o enmascaran el problema.

El picor crónico tiene hoy tratamientos muy buenos (controlan más del 90% de los casos). Si tu perro se rasca todo el día desde hace meses, no es normal aguantarse — vale la pena un diagnóstico dermatológico bien hecho.

Más información: Dermatitis atópica canina.

Mi perro tiembla sin razón aparente: ¿qué puede ser?

“Sin razón aparente” suele significar que hay una razón que no estás viendo. Los perros tiemblan por motivos muy variados y conviene fijarse en cuándo, dónde y cómo tiembla.

Causas frecuentes

  • Frío: razas pequeñas, de pelo corto o muy delgadas (galgos, chihuahuas, perros adoptados desnutridos) regulan peor la temperatura. Si tirita después del paseo o de noche, una manta o un jersey lo soluciona.
  • Miedo o estrés: petardos, tormentas, transporte, consulta veterinaria, visita ruidosa. El temblor es respuesta de descarga emocional.
  • Excitación: algunos perros tiemblan al ver llegar al dueño o antes de salir a pasear. Es energía contenida, no patología.
  • Dolor: dolor abdominal, articular, dental. Los perros que no se quejan vocalmente sí tiemblan cuando algo les duele. Suelen combinarlo con jadeo en reposo y postura encorvada.
  • Hipoglucemia: bajada de azúcar en cachorros toy, perros diabéticos, ejercicio extremo. Temblor + debilidad + posible desorientación.
  • Síndrome del perro blanco (Generalized Tremor Syndrome): temblor generalizado en razas pequeñas blancas (maltés, west highland). Necesita diagnóstico veterinario.
  • Tóxicos: insecticidas, plantas, fármacos humanos. Temblor + babeo + posibles convulsiones. EMERGENCIA.

Cuándo es urgencia

  • Temblor + vómito + apatía intensa.
  • Temblor que progresa a convulsiones.
  • Temblor de todo el cuerpo sin parar.
  • Sospecha de ingesta de tóxico.

Llevar al perro a consulta con un vídeo del episodio ayuda mucho al diagnóstico. Si tiembla en momentos concretos (saliendo a pasear, al ver al cartero), apúntalo. Si tiembla constantemente sin patrón, prioriza consulta sin demora.

Mi perro tiene artrosis: ¿qué cuidados necesita?

La artrosis es una enfermedad crónica y progresiva muy frecuente en perros mayores y en algunas razas grandes desde edades más tempranas. No tiene cura, pero con buen manejo el perro puede tener calidad de vida durante muchos años.

Los pilares del manejo

  1. Peso ideal: cada kilo de más es presión extra sobre articulaciones doloridas. Es lo más importante. Si tu perro tiene sobrepeso, una pérdida del 5-10% del peso ya mejora síntomas notablemente.
  2. Ejercicio adecuado: paseos diarios, suaves y regulares (mejor 3 paseos de 20 min que 1 de 1 hora). Nadar es ideal — bajo impacto y trabajo muscular. Evitar saltos, escaleras pronunciadas y juegos bruscos.
  3. Cama adecuada: ortopédica con espuma viscoelástica, en zona cálida y sin corrientes. El frío y la humedad empeoran síntomas.
  4. Suelos: alfombras o tapetes antideslizantes donde haya parqué o cerámica. Resbalones repetidos agravan dolor y miedo a moverse.
  5. Tratamiento veterinario: antiinflamatorios pautados por el veterinario, condroprotectores, omega-3 (todos en las cantidades que él indique). Hoy hay opciones también con inyecciones mensuales que reducen mucho el dolor.
  6. Fisioterapia y rehabilitación canina: cada vez más disponible. Ejercicios de propiocepción, hidroterapia, electroestimulación, terapia con láser. Marca la diferencia.
  7. Acupuntura veterinaria: complemento que ayuda a algunos perros.

Lo que no debes hacer

  • No le des antiinflamatorios humanos (ibuprofeno, paracetamol): son tóxicos.
  • No le obligues a “mantenerse activo” con ejercicio fuerte: hace falta movimiento, no esfuerzo.
  • No suprimas los paseos del todo: la inmovilidad empeora la rigidez. Menos cantidad, pero diaria.

Señales de que el dolor no está controlado

  • No quiere salir o se rinde a los pocos metros.
  • Le cuesta levantarse del suelo o subir al sofá.
  • Gime o se queja al moverse.
  • Cambio de carácter: irritable, le molesta que le toquen.
  • Tiembla en reposo.

Si aparecen, revisión veterinaria para ajustar el tratamiento. Hoy en día no debe haber un perro con artrosis viviendo con dolor sin tratar.

La artrosis bien manejada permite años de buena calidad de vida. La clave es constancia, peso y comunicación honesta con tu veterinario. Más información: Cuidados del perro senior.

Mi perro tiene caspa: ¿es preocupante?

Una pequeña cantidad de caspa puntual no es preocupante. La preocupación empieza cuando es mucha, persistente, con picor, con pérdida de pelo o con olor. Esa caspa “de fondo” suele ser señal de un problema de piel que merece consulta.

Causas más frecuentes

  • Piel seca por ambiente: calefacción intensa en invierno, ambiente muy seco. Suele mejorar humidificando casa y reduciendo baños.
  • Baño excesivo o con champú inadecuado: bañar más de una vez al mes en condiciones normales reseca la piel. Champús humanos desequilibran el pH cutáneo del perro.
  • Mala alimentación: pienso de baja calidad o sin ácidos grasos suficientes. La piel y el pelo reflejan la nutrición.
  • Parásitos: pulgas, ácaros, cheyletiella (“caspa que se mueve”).
  • Hongos: dermatofitos. Suele haber también zonas sin pelo.
  • Alergia / dermatitis atópica: caspa + picor en pata, cara, ingle, axila.
  • Hipotiroidismo y otros endocrinos: caspa + alopecia simétrica
    • perro mayor + cambios en peso/energía.

Plan en casa antes de consulta

  • Asegúrate del antiparasitario al día: lo más fácil de descartar.
  • Cepillado diario: estimula glándulas sebáceas, distribuye grasa natural, retira pelo muerto y caspa superficial.
  • Pienso de gama media-alta con ácidos grasos omega-3/6, no cambies tan a menudo.
  • No abuses del baño: máximo una vez al mes con champú específico para perro.

Cuándo es consulta veterinaria

  • Caspa muy abundante o “blanca y gruesa”.
  • Caspa con picor, costras, mal olor o pelo cayendo.
  • Caspa que persiste tras semanas con los ajustes básicos.
  • Si tú o alguien de casa tiene picor o ronchas (apunta a hongos o sarna).

“Caspa que se mueve” (cheyletiella) son ácaros visibles a simple vista, parecen escamas blancas que se desplazan despacio sobre la piel. Es contagioso entre animales y a personas. Requiere tratamiento específico — consulta sin esperar.

Mi perro tiene displasia: ¿cuál es el pronóstico?

Depende mucho del grado de displasia, la edad al diagnóstico y la calidad del manejo. Hoy en día, la mayoría de los perros con displasia tienen una vida larga y razonablemente activa, pero la enfermedad es crónica y requiere atención continua.

Factores que marcan la diferencia

  • Grado de displasia (A, B, C, D, E en la clasificación FCI): los grados leves (A-B) son funcionales sin tratamiento agresivo; los graves (D-E) suelen requerir manejo intensivo y, a veces, cirugía.
  • Edad al diagnóstico: cuanto antes se identifica, mejor. Permite prevenir sobrecarga, ajustar ejercicio y plantear cirugía precoz si procede (osteotomía pélvica triple, sólo en cachorros entre 4-10 meses con grado moderado).
  • Peso: cada kilo de sobrepeso multiplica el daño articular. Mantener al perro delgado es el factor más importante.
  • Calidad del manejo: ejercicio adecuado, tratamiento del dolor, fisioterapia.

Opciones de tratamiento

  1. Manejo conservador (la mayoría de los casos):

    • Control de peso estricto.
    • Ejercicio adecuado (paseos diarios, natación; evitar saltos, escaleras, juegos bruscos).
    • Tratamiento del dolor pautado por el veterinario.
    • Condroprotectores y omega-3.
    • Fisioterapia y rehabilitación canina.
    • Cama ortopédica, suelos antideslizantes.
  2. Cirugía: indicada en casos seleccionados.

    • Osteotomía pélvica triple (TPO): en cachorros con grado moderado entre 4-10 meses.
    • Prótesis de cadera: en perros adultos con dolor refractario al tratamiento médico. Resultado excelente, coste elevado.
    • Escisión de cabeza femoral: alternativa más sencilla, sobre todo en perros pequeños o medianos.

Lo que puedes esperar

  • Grados leves bien manejados: vida prácticamente normal, paseos regulares, deporte moderado.
  • Grados moderados: vida activa con limitaciones (no correr largo, no saltar, manejo del peso). Necesitan revisiones más frecuentes.
  • Grados graves: requieren manejo intensivo y posiblemente cirugía. Pueden tener calidad de vida buena pero con limitaciones importantes.

El diagnóstico de displasia no es una sentencia. Con buen manejo, la mayoría de los perros viven cómodos. El factor que más influye lo controlas tú: peso, ejercicio adecuado, constancia con el tratamiento. Más información: Displasia de cadera.

Mi perro tiene la oreja roja por dentro: ¿otitis?

Probablemente sí. Una oreja roja, inflamada o caliente por dentro suele indicar inflamación del canal auditivo — el principio de una otitis. Si además huele mal, hay cera oscura o el perro sacude la cabeza, la sospecha es muy alta.

Causas más frecuentes:

  • Humedad acumulada después de baños o nadar.
  • Acúmulo de cera que no drena bien (frecuente en razas con orejas caídas o con mucho pelo en el canal).
  • Alergia alimentaria o ambiental: el oído es uno de los sitios donde más se manifiesta en perros.
  • Cuerpos extraños: espigas en primavera, sobre todo si pasea por el campo.
  • Ácaros (otodectes), más comunes en cachorros.
  • Infecciones bacterianas o por levaduras (Malassezia), que dan ese olor dulzón típico.

Lo que NO hay que hacer

  • No metas bastoncillos dentro del canal: empujas la suciedad más adentro y puedes dañar el tímpano.
  • No eches productos “para limpiar oídos” sin diagnóstico — si hay infección o el tímpano está dañado, empeoras.
  • No esperes a ver si se le pasa: las otitis no tratadas se cronifican, se vuelven dolorosas y son carísimas de revertir.

Al veterinario en cuanto lo notes. Hará otoscopia para descartar cuerpo extraño y rotura de tímpano, y citología si hace falta para identificar el agente causal. Con tratamiento correcto, en 7-10 días suele estar resuelto.

Más información: Otitis externa canina.

Mi perro tiene las encías azuladas: ¿es urgente?

Sí, es urgencia veterinaria inmediata. Las encías de color azul, morado o gris (“cianosis”) indican que la sangre no está oxigenándose correctamente. Puede ser un problema cardíaco, respiratorio o de intoxicación, y todos requieren atención rápida.

Color normal de las encías sanas:

  • Rosa salmón claro, uniforme. Al apretar con el dedo y soltar, vuelven al color rosa en 1-2 segundos (test del tiempo de relleno capilar).

Colores anómalos y qué pueden indicar:

  • Azules, moradas, grises: falta de oxígeno. Cardiopatía aguda, obstrucción respiratoria, intoxicación, edema pulmonar.
  • Blancas o muy pálidas: anemia, hemorragia interna, shock.
  • Amarillas: ictericia, problema hepático.
  • Rojo intenso y brillante: golpe de calor, gingivitis aguda, intoxicación con vasodilatadores.

Si ves encías azules o moradas, no esperes a mañana. Llama ahora mismo a urgencias veterinarias o acércate directamente. El tiempo aquí es factor crítico.

Mientras te diriges a urgencias:

  • Mantén al perro en quietud, no le hagas pasear.
  • En ambiente fresco, sin tapar la boca ni el hocico.
  • Si está consciente, ofrécele agua pero sin forzar.
  • Anota: cuándo lo notaste, si ha hecho algo raro antes, si ha podido comer o beber algo extraño.

Mi perro tiene las heces blandas: ¿qué hago?

Depende mucho de cuánto duran, qué aspecto tienen y cómo está el perro por lo demás. Un episodio aislado en un perro alegre y comiendo bien suele no ser nada. Heces blandas o líquidas que se repiten varios días o con sangre, sí merecen consulta.

Causas comunes (suelen pasar solas)

  • Cambio reciente de pienso sin transición gradual.
  • Comer algo en el paseo: hierba, basura, restos.
  • Estrés: cambios en casa, mudanza, visitas, viaje.
  • Exceso de chuches o restos de mesa.
  • Cachorro reciente en casa: el cambio de entorno y a veces de pienso provoca disbiosis pasajera.

Plan casero ante un episodio aislado

Si el perro está alegre, sin fiebre, comiendo y bebiendo bien:

  1. Ayuno suave de 12 horas (no en cachorros menores de 6 meses, ni seniors, ni perros con diabetes). El intestino descansa.
  2. Dieta blanda 24-48 horas: arroz blanco hervido + pollo hervido sin sal ni piel, en pequeñas porciones, varias veces al día. Proporción ~70 % arroz / 30 % pollo.
  3. Hidratación: agua siempre disponible. Si bebe poco, puedes ofrecer caldo de pollo sin sal o agua con un poco de manzana machacada.
  4. Reintroduce el pienso normal gradualmente mezclando cantidades crecientes con la dieta blanda durante 3-4 días.

Cuándo ir al veterinario

No esperes si:

  • Más de 48 horas con heces blandas/líquidas sin mejoría.
  • Sangre fresca abundante o aspecto negro alquitranado (sangre digerida).
  • Vómitos asociados, sobre todo si son frecuentes.
  • Fiebre (temperatura rectal > 39,5 °C), apatía, no come.
  • Cachorros, seniors o perros con enfermedad crónica: la deshidratación les afecta más rápido. Consulta antes.
  • Diarrea con olor muy fétido fuera de lo normal (puede ser parásitos como giardias).
  • Ya has hecho varias veces este episodio este mes: hay algo crónico que requiere investigación (intolerancia, parásitos, insuficiencia pancreática, EII).

Lo que NO hacer

  • NO dar medicación humana (loperamida, antiácidos) por tu cuenta. Puede empeorar el cuadro o ser tóxica.
  • NO recompensar con “premio para que coma” si está inapetente: si no come, el motivo no es el sabor.
  • NO cambiar de pienso bruscamente pensando “será el pienso”: el cambio agudo empeora la diarrea. Mejor mantener y consultar.

Lleva una foto de las heces al veterinario si vas. Suena raro pero ayuda al diagnóstico — el aspecto, color y consistencia dan pistas. Y, si puedes, una muestra fresca en frasco limpio para análisis coprológico.

Mi perro tiene las mucosas pálidas: ¿qué significa?

Las encías y otras mucosas de un perro sano son rosadas y húmedas. Si están pálidas, blanquecinas o azuladas, es señal de que algo no está bien — y dependiendo del contexto, puede ser una urgencia.

Posibles causas según el tono:

  • Pálidas o blancas: anemia (pérdida de sangre interna o externa, parásitos, enfermedades autoinmunes), shock, hipotermia o intoxicación por ciertos rodenticidas.
  • Azuladas o moradas (cianosis): falta de oxígeno. Puede deberse a problemas cardíacos, respiratorios graves o intoxicación. Es siempre urgencia.
  • Muy rojas: golpe de calor, infección sistémica, intoxicación por monóxido de carbono.
  • Amarillentas (ictericia): problema hepático o destrucción de glóbulos rojos.

El test del relleno capilar

Presiona con el dedo una zona de la encía hasta que se ponga blanca y suelta. El color rosado debe volver en menos de 2 segundos. Si tarda más, hay un problema circulatorio.

Encías pálidas + perro decaído, jadeante, con el abdomen distendido, encías frías o tras un accidente = urgencia veterinaria inmediata. No esperes a mañana. Una hemorragia interna o un shock circulatorio se resuelven en minutos u horas, no en días.

Si las encías están pálidas pero el perro está activo, come y se comporta normalmente, llama al veterinario en horario normal para una revisión: puede ser anemia de evolución lenta que conviene investigar con análisis.

Mi perro tiene los ojos legañosos: ¿es normal?

Una pequeña cantidad de legaña al despertarse es completamente normal: es secreción acumulada durante la noche que limpia el ojo. Lo retiras con una gasa o algodón húmedo (con agua tibia o suero fisiológico) y listo.

Cuándo deja de ser normal:

  • Cantidad excesiva que se acumula durante el día, no solo por la mañana.
  • Cambio de color: legañas amarillas, verdosas o con pus apuntan a infección.
  • Asociadas a enrojecimiento, lagrimeo constante, ojo entrecerrado o el perro se rasca o se frota la cara contra el suelo.
  • Un solo ojo afectado: orienta a cuerpo extraño, úlcera corneal o conjuntivitis localizada.
  • En razas predispuestas: braquicéfalos (Bulldog, Carlino, Pekinés) suelen tener más secreción por la forma de su cara, pero también más riesgo de problemas oculares serios.

Causas frecuentes de exceso

  • Alergia ambiental (polen, ácaros, productos de limpieza).
  • Conjuntivitis bacteriana o vírica.
  • Conducto lagrimal obstruido, frecuente en razas pequeñas.
  • Pestañas mal implantadas (ectopia ciliar, distiquiasis).
  • Cuerpo extraño: pelo, semilla, espiga.

Si las legañas son amarillas, verdosas o el ojo está enrojecido o cerrado, al veterinario en el día. Una úlcera corneal sin tratar puede perforar el ojo en 24-48 h. No eches colirios humanos por tu cuenta: algunos están contraindicados en perros.

Limpieza rutinaria correcta: gasa limpia distinta para cada ojo, de dentro hacia fuera, con suero fisiológico. Sin frotar fuerte.

Mi perro tiene los ojos rojos: ¿qué puede ser?

“Ojos rojos” puede ser desde irritación pasajera hasta urgencia oftalmológica. Lo importante es fijarse en qué parte está roja, si hay otros síntomas y cuánto lleva.

Causas habituales:

  • Conjuntivitis (alérgica, irritativa o infecciosa): blanco del ojo rojo, párpados algo hinchados, secreción transparente o amarillenta. Frecuente en primavera (alergia al polen) y con corrientes de aire.
  • Cuerpo extraño: una pestaña, polvo, espiga. El perro se restriega el ojo con la pata, el ojo lagrimea mucho.
  • Úlcera corneal: además de rojo, el perro entrecierra el ojo y lagrimea. Es dolorosa. Urgencia.
  • Uveítis: parte coloreada del ojo (iris) cambia de aspecto, pupila pequeña, dolor. Urgencia.
  • Glaucoma: ojo más grande de lo normal, presión alta, dolor intenso. Urgencia.
  • Síndrome del ojo seco (queratoconjuntivitis seca): ojo rojo crónico con moco espeso amarillo-verdoso. Necesita tratamiento de por vida.

Cuándo es urgencia

  • Ojo cerrado o entrecerrado.
  • Ojo más grande, abombado o cambia de forma.
  • Dolor evidente (se rasca, no deja tocarse, llora al palpar la zona).
  • Pérdida de visión (choca con cosas, no ve premios).
  • Pupila de tamaño diferente entre los dos ojos.

Qué NO hacer

  • No usar colirios humanos, especialmente los que llevan corticoides: pueden agravar una úlcera y dejar al perro tuerto.
  • No esperar más de 24 h con un ojo rojo en un perro: los problemas oculares evolucionan deprisa.

Hay un truco útil: si limpias con una gasa empapada en suero fisiológico y al día siguiente el ojo está peor o igual, vete al veterinario. Si está claramente mejor y sin dolor, vigila otras 24 h.

Mi perro tiene mal olor en las orejas: ¿qué hago?

El mal olor en las orejas casi siempre indica infección — generalmente otitis, bacteriana, por levaduras (Malassezia) o mixta. Una oreja sana huele a poco; si notas un olor dulzón, rancio o a “queso viejo”, hay algo que tratar.

Las causas más frecuentes:

  • Humedad acumulada tras baños, lluvias o nadar.
  • Cera en exceso que se acumula sin salir, especialmente en razas con orejas caídas (Cocker, Basset, Beagle) o con mucho pelo en el canal (Caniche, Schnauzer).
  • Alergias alimentarias o ambientales que se manifiestan en piel y oídos.
  • Cuerpos extraños: espigas en primavera, sobre todo si el perro pasea por el campo.
  • Ácaros (otodectes), más frecuentes en cachorros y en perros que conviven con gatos.

Otros signos que suelen acompañar: el perro se rasca la oreja, sacude la cabeza, ladea la cabeza hacia el lado afectado, está más apagado o no se deja tocar la zona.

No metas bastoncillos ni eches productos “para limpiar” sin diagnóstico. Si está infectado, empeoras. Visita al veterinario: revisará con otoscopio, hará citología si hace falta y te dará la pauta correcta según el agente causal.

Más información: Otitis canina: tipos y cuidados.

Mi perro tiene mucha caspa y picor: ¿es alergia?

Caspa + picor en un perro adulto es uno de los motivos de consulta veterinaria más frecuentes, y sí, la alergia es una de las causas principales, pero no la única. Antes de asumirlo, conviene descartar parásitos y problemas de piel sencillos.

Causas habituales (de lo más simple a lo más complejo):

  • Pulgas o ácaros: a veces basta una sola pulga para disparar reacción. Revisa con peine antipulgas.
  • Baño excesivo o mal champú: bañar más de lo necesario o con champú humano reseca la piel.
  • Piel seca por calefacción en invierno: el aire seco resalta caspa.
  • Hipersensibilidad alimentaria: el perro reacciona a una proteína del pienso (pollo, vacuno) y se manifiesta en piel, no en digestivo.
  • Dermatitis atópica: alergia ambiental (polen, ácaros del polvo). Suele ser estacional o crónica.
  • Hongos o bacterias secundarias: cuando el perro se rasca, abre microheridas que infectan.

Lo razonable es consulta veterinaria con la mascota en la fase de picor. El veterinario evalúa la piel con luz, raspado y, si hace falta, analítica o biopsia. El picor crónico tiene tratamientos muy buenos hoy en día — no es algo que el perro tenga que aguantar.

No le des antihistamínicos humanos por tu cuenta: en perros sirven poco para la alergia ambiental y algunos están contraindicados. Espera al diagnóstico.

Más información: Dermatitis atópica canina.

Mi perro tiene pulgas: ¿qué pasos sigo?

Para eliminar pulgas hay que actuar a la vez en tres frentes: el perro, el entorno y los otros animales de casa. Si tratas sólo al perro, las larvas y huevos en alfombras y rincones volverán a reinfectarle en pocos días.

En el perro

  1. Antiparasitario eficaz pautado por el veterinario: hay muchísimas opciones (pipetas, comprimidos masticables, collares, sprays) con duración y eficacia distinta. El veterinario te recomendará el que mejor encaje según peso, edad, estilo de vida y si hay convivencia con otros animales.
  2. Baño con champú específico antipulgas si la infestación es severa (no sustituye al antiparasitario, lo complementa el primer día).
  3. Peine antipulgas para retirar pulgas y huevos visibles del pelaje, sobre todo en cuello, base de la cola y barriga.

En el entorno

Esto es lo que más se descuida y por eso vuelven. Una pulga adulta visible representa solo el 5% del problema — el 95% restante son huevos, larvas y pupas en el entorno.

  1. Aspirar a fondo todas las alfombras, sofás, camas del perro, rincones y zócalos. Tirar la bolsa fuera de casa.
  2. Lavar a 60°C todas las telas que pueda: mantas del perro, fundas, cojines, ropa que use de cama.
  3. Antiparasitario ambiental (spray o difusor pautado en clínica) en alfombras, sofás y zonas oscuras donde se acumulan larvas. Aplicar siguiendo las instrucciones de seguridad.
  4. Tratar zonas exteriores si tiene jardín y vive parcialmente fuera.

En otros animales

Trata a todos los animales de casa simultáneamente (perros y gatos), incluso si no ves pulgas en ellos. Las pulgas saltan entre ellos y el ciclo se reactiva.

Después

  • Mantén el antiparasitario mensual todo el año (las pulgas viven dentro de casa todo el año, no es algo solo de verano).
  • Desparasitación interna complementaria: las pulgas pueden transmitir tenia. Pregunta al veterinario por la pauta.
  • Vigila al perro para detectar dermatitis alérgica a la picadura de pulga — el picor desproporcionado tras una sola picadura indica alergia y requiere tratamiento adicional.

La prevención mensual es muchísimo más barata y cómoda que tratar una infestación. Si en tu zona hay mucha presión de pulgas (zonas templadas, costa), no relajes la pauta en invierno.

Mi perro tiene sangre en la orina: ¿qué hago?

Ir al veterinario en menos de 24 horas. La sangre en orina (hematuria) nunca es normal y suele indicar algo que necesita diagnóstico: infección urinaria, cálculos en vejiga, prostatitis, tumor en vías urinarias, traumatismo, intoxicación.

Cómo identificarla

  • Orina rosada, roja o color té oscuro.
  • Gotitas de sangre al final de la micción.
  • A veces la sangre sólo es visible al microscopio (lo descubre el veterinario en analítica), pero acompañada de otros síntomas.

Síntomas que suelen acompañar

  • Orinar con frecuencia pero poca cantidad cada vez.
  • Dolor o gemidos al orinar.
  • Lamerse la zona genital con insistencia.
  • Postura forzada, intenta orinar y le sale poco.
  • En hembras: secreción vulvar (especialmente si están enteras y entre celos).

Urgencia si…

  • No consigue orinar nada durante varias horas: posible obstrucción urinaria, emergencia veterinaria inmediata.
  • Decaimiento, vómitos, fiebre.
  • Tras un golpe o atropello.
  • Cachorro con sangre en orina y decaimiento.

Mientras vas al veterinario

  • Recoge una muestra de orina fresca en frasco limpio (sirve uno de farmacia o un bote de cristal limpio). Cuanto más fresca, mejor para análisis.
  • Apunta cuándo empezó, frecuencia de micción, agua que está bebiendo, si ha tenido acceso a plantas, productos o veneno (las intoxicaciones por raticidas anticoagulantes provocan sangrado por orina, encías y otros sitios).
  • No le des nada por tu cuenta.

Las hembras enteras pueden confundirse con sangrado vulvar de celo. Si está en celo, el sangrado viene de la vulva (no de la orina) y dura unos días. Si tienes duda, el veterinario lo confirma con análisis.

Más información: Infección urinaria en perros.

Mi perro tiene sangre en las heces: ¿es urgente?

Depende del tipo de sangre, la cantidad, y de cómo esté el perro. Cualquier sangre en heces es motivo de consulta veterinaria, pero hay matices que definen si es urgencia inmediata o cita programada en 24-48 horas.

Tipos y qué sugieren

  • Sangre roja brillante (hematoquecia): suele indicar sangrado en intestino grueso o ano. Causas habituales: colitis aguda, fisura anal, parásitos, irritación.
  • Heces negras como alquitrán (melena): sangrado en estómago o intestino delgado. Sangre digerida. Más preocupante, suele requerir consulta rápida.
  • Sangre con moco: típico de colitis o parasitosis.
  • Diarrea sanguinolenta abundante: posible parvovirus en cachorros (urgencia), gastroenteritis hemorrágica, intoxicación.

Urgencia inmediata si…

  • Cachorro con diarrea sanguinolenta + vómitos + decaimiento (posible parvovirus, riesgo vital).
  • Sangrado abundante.
  • Decaimiento serio, encías pálidas, no se levanta.
  • Vómitos repetidos con sangre.
  • Heces negras tipo alquitrán.

Consulta en 24-48 h si…

  • Pequeña cantidad de sangre roja en heces formadas, perro activo y comiendo bien.
  • Episodio único, perro normal el resto.

Mientras consultas

  • Recoge una muestra fresca en bolsa de plástico para llevar al veterinario (muy útil para análisis de parásitos).
  • Apunta cuándo empezó, qué comió en las últimas 48 horas, si ha tenido acceso a basura, plantas, productos químicos.
  • Dieta blanda (arroz hervido + pollo cocido sin sal) si come; en cachorros con vómitos, no fuerces.
  • No le des medicamentos humanos para diarrea.

Si tu cachorro no está vacunado completo y tiene diarrea con sangre + vómitos + decaimiento, es urgencia 24 horas, sin esperar a la mañana. El parvovirus mata en días sin tratamiento.

Más información: Parvovirus canino.

Mi perro tiene tos blanda con flema: ¿qué significa?

La tos blanda y productiva (con flema) suele indicar acumulación de moco en vías respiratorias bajas y casi siempre justifica consulta veterinaria. Las causas más habituales:

  • Neumonía (vírica, bacteriana, por aspiración o por hongos): suele acompañarse de fiebre, decaimiento, pérdida de apetito.
  • Bronquitis crónica: especialmente en razas pequeñas mayores. Tos persistente, sobre todo por las mañanas.
  • Edema pulmonar (acumulación de líquido por insuficiencia cardíaca): tos con espuma blanquecina o rosada, dificultad respiratoria. Urgencia.
  • Filariosis (gusano del corazón): en zonas con presencia, especialmente si no se ha hecho profilaxis.
  • Cuerpo extraño aspirado (espigas en pulmón sobre todo): tos persistente que no remite.
  • Megaesófago / regurgitaciones repetidas: la aspiración de comida o agua provoca neumonía por aspiración.

Cuándo es urgencia inmediata

  • Dificultad respiratoria: cuello estirado, hocico abierto, encías azuladas o blancas.
  • Tos con espuma blanca o rosa: posible edema pulmonar.
  • Fiebre alta + decaimiento severo.
  • Cachorro con tos y decaimiento (posibilidad de neumonía vírica).
  • Razas con problemas cardíacos conocidos (cavalier king charles, dachshund, boxer, doberman): cualquier tos blanda, consulta rápida.

Cuándo cita en 24-48 h

  • Tos blanda intermitente, perro activo y comiendo bien.
  • Sin fiebre, sin decaimiento.
  • Perro mayor con tos crónica conocida (cita programada de control).

Mientras vas

  • Mantén al perro en zona tranquila, sin polvo ni humo.
  • No le obligues a hacer ejercicio.
  • Anota frecuencia de tos, hora del día, si aumenta tras ejercicio o tumbado.
  • Lleva al veterinario información sobre vacunas, desparasitación interna, viajes recientes.

No le des por tu cuenta jarabes humanos ni medicamentos para la tos: muchos contienen sustancias tóxicas para perros y otros pueden empeorar el cuadro al suprimir un reflejo útil. Diagnóstico profesional primero, tratamiento después.

Mi perro tiene tos seca aguda: ¿qué puede ser?

Una tos seca y áspera, repentina, recuerda al sonido de “alguien atragantado” o a un graznido. La causa más típica en perros sanos por lo demás es la traqueobronquitis infecciosa canina (popularmente “tos de las perreras”), pero hay otras causas a considerar.

Causas más habituales

  • Traqueobronquitis infecciosa (tos de las perreras): contagiosa, frecuente tras estancias en guarderías, parques caninos, peluquería. Tos seca tipo graznido, perro suele estar activo y comiendo bien. Suele resolverse sola en 1-2 semanas; los casos serios necesitan tratamiento.
  • Colapso traqueal: en razas miniatura (yorkie, chihuahua, pomerania, caniche toy). Tos seca de “graznido de ganso”, empeora al excitarse o al tirar del collar.
  • Cuerpo extraño: aspiración de un trozo de juguete, hueso, espiga. Tos brusca, intenta vomitar.
  • Faringitis o amigdalitis: tos seca de irritación.
  • Alergias respiratorias: a polen, ácaros, humo.

Cuándo urgencia

  • Tos seguida de dificultad respiratoria (hocico abierto, encías azules, postura de cuello estirado).
  • Cianosis (encías azuladas).
  • Tos tras posible aspiración de cuerpo extraño y el perro tose sin parar.
  • Cachorro pequeño con tos persistente y decaimiento.

Cuándo cita normal

  • Tos seca aislada en perro adulto, activo, comiendo bien.
  • Perro vuelto de guardería con tos típica, sin otros síntomas.

Mientras vas

  • Cambia el collar por arnés (especialmente si la presión en cuello dispara la tos).
  • Ambiente tranquilo, sin humo ni aerosoles.
  • Evita ejercicio intenso.
  • Si tos al ladrar, evita estímulos que le hagan ladrar.
  • Si sospechas cuerpo extraño, no intentes meter los dedos en la garganta a ciegas: puede empujarlo más adentro. Si lo ves claro y a la entrada, puedes intentar sacarlo. Si no, urgencia veterinaria.

La tos de las perreras es contagiosa entre perros (aerosoles, juguetes compartidos). Si tu perro ha estado en zona con muchos perros y otros también tienen tos, evítale contacto con otros perros 2-3 semanas para no propagar. Existe vacuna específica (Bordetella) recomendada para perros que pasan por guardería o peluquería.

Más información: Vacuna de la Bordetella.

Mi perro tiene un aliento muy fuerte: ¿qué hago?

El aliento de un perro sano no tiene que oler bien (aliento “a perro” es normal), pero no debe ser repugnante. Cuando el olor es muy fuerte, dulzón, metálico o pútrido, hay una causa que conviene investigar.

Causas más frecuentes

  • Sarro y enfermedad periodontal: la causa número uno en perros adultos. Las bacterias bajo la línea de la encía producen sulfuros volátiles que apestan. Se acompaña de encías rojas, sangrado al masticar y, en casos avanzados, pérdida de dientes.
  • Restos de comida atrapados entre dientes o en zonas mal cepilladas.
  • Cuerpos extraños: trozos de palo, hueso o juguete clavados en encías o paladar.
  • Tumores orales: en perros mayores, cualquier bulto en boca exige revisión.
  • Insuficiencia renal: aliento con olor a amoniaco o urea. Suele asociar bebida excesiva y pérdida de peso.
  • Diabetes mellitus: aliento dulzón o afrutado (cuerpos cetónicos).
  • Problemas gastrointestinales: reflujo, megaesófago, gastritis.
  • Coprofagia: si come heces (propias o de otros animales), el aliento lo refleja.

Lo que ayuda en casa

  • Cepillado diario con pasta específica para perros (nunca pasta humana — el fluoruro y xilitol son tóxicos).
  • Mordedores dentales y juguetes de masticación adecuados a su tamaño.
  • Snacks dentales de marca veterinaria con sello VOHC (Veterinary Oral Health Council).
  • Pienso de gama media-alta con croquetas que favorezcan la limpieza mecánica.

Si el cepillado y los snacks no resuelven el problema, hay que ir al veterinario. Probablemente toque limpieza bucal con anestesia — el único modo de eliminar sarro debajo de la encía. La gente lo retrasa por miedo a la anestesia, pero la enfermedad periodontal sin tratar es dolorosa, daña órganos internos (corazón, riñón) y acorta la vida.

Más información: Salud dental del perro.

Mi perro tiene un bulto en la piel: ¿debo preocuparme?

Sí, en el sentido de que todo bulto nuevo en un perro debe ser valorado por el veterinario. Pero no necesariamente con angustia: muchos son benignos (lipomas, quistes, papilomas). Lo importante es saberlo con seguridad mediante punción con aguja fina (PAAF), no adivinar.

Qué mirar mientras pides cita

  • Localización exacta (foto y nota).
  • Tamaño en milímetros (regla o monedas para referencia).
  • Aspecto: ¿blando o duro? ¿adherido a la piel o se mueve? ¿con pelo encima o calvo? ¿enrojecido o normal? ¿con costra?
  • Velocidad de crecimiento: ¿lo notaste hace días o lleva meses igual?
  • ¿Le molesta? ¿Se rasca, se lame, se queja al tocarlo?
  • ¿Hay otros similares en otras partes del cuerpo?

Bultos más comunes en perros

  • Lipoma: bola de grasa benigna, blanda, móvil, suele crecer despacio. Frecuente en perros mayores y sobrepeso.
  • Quiste sebáceo: bolita firme con contenido pastoso, a veces se drena solo. Benigno.
  • Papiloma: verruga, tipo coliflor. En jóvenes (víricas y se resuelven solas) y en mayores (más persistentes).
  • Histiocitoma: bola rojiza, redonda, en jóvenes. Benigna, desaparece en semanas-meses.
  • Mastocitoma: aspecto muy variado, puede simular cualquier otra cosa. Maligno y frecuente, sobre todo en boxer, golden, labrador, bóxer, bulldog. Por eso TODO bulto se pincha.
  • Sarcoma: bulto firme, profundo, crece rápido. Maligno.
  • Tumor mamario: en hembras enteras o castradas tardías. Cadena mamaria.

Qué decide la PAAF

Una aguja fina, sin anestesia, sin daño. Sale una muestra de células que el laboratorio analiza. En 60-80% de los casos da diagnóstico directo. Cuando no da, se pasa a biopsia.

Por favor, NUNCA reviente, pinche ni intente exprimir un bulto en casa. Aparte de doloroso, si es maligno (mastocitoma especialmente) puede provocar reacciones sistémicas peligrosas.

Mi perro tiene un ojo cerrado: ¿qué puede ser?

Un ojo cerrado o entrecerrado en un perro siempre indica molestia o dolor ocular, y siempre merece consulta veterinaria sin esperar al día siguiente. Los problemas oculares evolucionan rápido y lo que hoy es una úlcera superficial mañana puede ser una pérdida de visión.

Causas más frecuentes:

  • Úlcera corneal: el más común. Por arañazo (otro perro, una rama, una pelea con gato), por entropion (párpado vuelto hacia dentro) o por ojo seco. Duele mucho.
  • Cuerpo extraño: una espiga, una pestaña, un grano de arena. Las espigas en primavera-verano son frecuentes y peligrosas.
  • Conjuntivitis: inflamación con secreción. Menos dolorosa pero molesta.
  • Uveítis o glaucoma: presión ocular alterada. Más grave.
  • Trauma: golpe directo en el ojo.

Qué hacer

  1. Mírale sin tocar: ¿hay secreción, sangre, hinchazón del párpado? ¿Se queja al abrirlo?
  2. No le pongas colirios humanos ni nada por tu cuenta: muchos contienen corticoides que empeoran las úlceras.
  3. Ponle un collar isabelino (cono) si tienes para que no se rasque y empeore.
  4. Veterinario en menos de 24 h, antes si el dolor es intenso o el ojo está muy hinchado.

En las espigas: si vives en zona de campo o si tu perro huele mucho entre matojos en primavera-verano, mantén alta sospecha. Una espiga bajo el párpado en 24 h puede dañar la córnea muy seriamente.

Mi perro tiene un párpado hinchado: ¿qué hago?

Párpado hinchado en un perro suele tener tres causas habituales y todas merecen consulta veterinaria, aunque con prioridad distinta:

  • Picadura de insecto (avispa, abeja, mosquito, oruga): hinchazón rápida, a veces con calor local. Si va acompañada de hinchazón de morro, jadeo o vómito, es urgencia (riesgo de reacción anafiláctica).
  • Conjuntivitis o infección: párpado enrojecido y algo hinchado, con secreción. Consulta en 24 h.
  • Orzuelo o chalazión (bulto en el borde del párpado): bultito bien definido. Consulta no urgente, pero conviene tratar.
  • Trauma o cuerpo extraño: un golpe, una espiga, un arañazo de rama. Puede afectar también al ojo en sí.
  • Reacción alérgica: tanto a alimento como a contacto. Suele ser simétrica (ambos párpados) y aparece de pronto.

Qué hacer en casa

  • Compresa fría (agua fría con un trapo limpio) 5-10 minutos para bajar la inflamación si es picadura reciente.
  • Vigilar respiración y aspecto general durante la primera hora.
  • NO le des antihistamínicos humanos por tu cuenta: las dosis no son las mismas y algunos están contraindicados.

Cuándo es urgencia

  • La hinchazón crece rápido y se extiende al morro o cuello.
  • Le cuesta respirar o jadea de forma extraña.
  • Vómitos, debilidad o caída brusca.
  • El ojo en sí está afectado (rojo, cerrado, con secreción).

En zonas con orugas procesionarias del pino (típico de marzo-mayo en España), una hinchazón súbita de cara con babeo intenso es emergencia: la oruga quema severamente lengua y boca. Veterinario inmediato.

Mi perro tiene una ampolla en la pata: ¿qué hago?

Lo que llamamos “ampolla” en la pata suele ser, en realidad, una almohadilla quemada o erosionada, un quiste interdigital o una herida con líquido acumulado. Depende mucho del aspecto exacto, pero hay pautas comunes.

Causas frecuentes

  • Quemadura por asfalto caliente: en verano, el asfalto a mediodía puede superar los 50-60°C. Las almohadillas se queman en pocos minutos.
  • Roce o ampolla por exceso de actividad: largos paseos en terreno duro tras temporada inactiva.
  • Cuerpo extraño clavado: espina, cristal, espiga. Se forma un absceso con líquido.
  • Quiste o forúnculo interdigital: típico entre los dedos, con bulto inflamado, doloroso, a veces con fístula.
  • Reacción alérgica o picadura de insecto.
  • Lamido compulsivo crónico que erosiona la piel.

Qué hacer en casa

  1. Examina sin presionar fuerte: ¿está caliente al tacto? ¿hay cuerpo extraño visible? ¿supura?
  2. Limpia con suero fisiológico o agua tibia con clorhexidina diluida. No frotes con alcohol ni agua oxigenada — irritan y retrasan la cicatrización.
  3. No revientes la ampolla: la piel intacta es la mejor barrera contra la infección. Si está rota, mantenla limpia y seca.
  4. Vendaje suave si el perro la lame mucho. Cambia el vendaje cada 12-24 h. Si no tienes experiencia con vendajes, mejor que lo haga el veterinario — un vendaje mal puesto corta circulación.
  5. Reposo relativo: paseos cortos en hierba o tierra, evitar asfalto y arena.

Cuándo al veterinario sin demora

  • Sangra de forma continua o tiene mucho pus.
  • Mucho dolor: el perro no apoya la pata o llora al tocarla.
  • Inflamación que sube por la pata.
  • Fiebre o decaimiento general asociado.
  • No mejora en 48 horas con cuidados básicos.

En verano, comprueba siempre la temperatura del asfalto antes de pasear: pon el dorso de tu mano 5 segundos. Si no aguantas, él tampoco. Mejor parques con hierba o pasear muy temprano y al anochecer.

Mi perro tiene una convulsión: ¿qué hago?

Lo primero, mantén la calma. Una convulsión típica dura entre 30 segundos y 2 minutos, y casi siempre se resuelve sola. Tu papel no es detenerla, es proteger al perro mientras pasa y reaccionar bien después.

Durante la convulsión

  1. Aleja muebles y objetos alrededor. Que no se golpee.
  2. No le metas nada en la boca. No se traga la lengua — eso es mito de personas. Sólo te morderá sin querer si metes la mano.
  3. No le sujetes con fuerza. Sólo amortigua si va a caer de un sofá o cama.
  4. Anota la hora de inicio o cronometra. La duración es importantísima.
  5. Si tienes móvil, graba un vídeo. Será valiosísimo para el veterinario.
  6. Habla con voz suave aunque no te oiga. La fase es muy intensa, tu voz puede ayudar al despertar.

Después de la convulsión

  • Confusión, desorientación, ceguera temporal, ganas de beber o comer son normales durante 5-30 minutos (fase postictal). Acompáñalo con calma, espacio tranquilo, agua disponible.
  • Llama al veterinario para describir el episodio. Casi siempre hay que consultar.

Cuándo es URGENCIA inmediata (no esperar)

  • Duración mayor de 5 minutos (status epilepticus): emergencia, daño cerebral potencial. Lleva al veterinario YA.
  • Convulsiones en racimo: 2 o más en 24 h sin recuperación completa entre ellas.
  • Primera convulsión en un perro joven o adulto que nunca había tenido.
  • Sospecha de intoxicación: si comió algo extraño (chocolate en cantidad, antiparasitario incorrecto, planta tóxica).

Causas posibles

Epilepsia idiopática (la más frecuente), tóxicos, problemas hepáticos, tumor cerebral, hipoglucemia, trauma craneal. El diagnóstico diferencial lo hace el veterinario tras valoración y, según el caso, analítica o pruebas avanzadas.

Un perro con epilepsia diagnosticada puede llevar vida normal con tratamiento adecuado. Lo que no hay que hacer NUNCA es darle medicación humana ni “aumentar la dosis” del perro por tu cuenta: los antiepilépticos requieren ajuste muy fino.

Mi perro tiene una espiga clavada: ¿qué hago?

Las espigas son uno de los problemas más típicos del verano en España. Son las semillas afiladas de algunas gramíneas (cebadilla, avena loca) que se clavan en la piel, almohadillas, orejas, ojos o nariz del perro y, peor todavía, migran hacia dentro porque están diseñadas para perforar en una sola dirección.

Dónde aparecen con más frecuencia

  • Entre los dedos de las patas (almohadillas): cojea de golpe, se lame insistentemente la zona, aparece un bulto rojizo.
  • En las orejas: sacude la cabeza con violencia, inclina la cabeza al lado afectado, se rasca.
  • En la nariz: estornudos repetidos, en serie, en cuanto vuelve del campo.
  • En los ojos: lagrimeo abundante, ojo cerrado, conjuntivitis.
  • En la vulva o el prepucio: lamido insistente, irritación.
  • En la piel del cuello o el lomo: bulto rojo con punto central, fístula.

Qué hacer

Acude al veterinario el mismo día. La espiga no se cae sola, ni el perro la expulsa. Cada hora que pasa, se introduce más en profundidad y puede acabar en pulmón, riñón o columna.

Mientras tanto:

  • No intentes sacarla con pinzas en casa salvo que sea totalmente visible y SUPERFICIAL (asomando claramente, no metida en piel). Tirar mal puede romperla y dejar la punta dentro, que es lo peor.
  • No le des un baño: si está en una herida, mejor mantener seca y limpia para la inspección.
  • Si está en el ojo, ponle un collar isabelino y acude a urgencias inmediatamente. Las espigas oculares dañan la córnea en horas.

Prevención (Mayo - Septiembre en España)

  • Evita zonas de cebadilla seca en paseos: campos amarillentos con espigas a media altura.
  • Revisa al perro después de cada paseo en campo: dedos uno por uno, axilas, ingles, orejas (canal externo), boca y nariz por fuera.
  • Cortar el pelo entre dedos los meses de riesgo en razas peludas (cocker, setter, perros de aguas).
  • Algunas marcas comerciales venden gorros y calzas protectoras específicas para zonas de paseo problemáticas.

Las espigas son la urgencia veterinaria más subestimada de verano. Si ves un perro lamiéndose la pata después de un paseo en campo, no esperes: ve al vet cuanto antes.

Mi perro tiene una herida: ¿hay que coserla?

Lo decide siempre el veterinario tras valorar la herida, pero hay criterios claros sobre cuándo es necesario suturar y cuándo se puede dejar cicatrizar por segunda intención.

Cuándo suele necesitar puntos

  • Heridas profundas que cruzan piel y tejido subcutáneo o llegan al músculo.
  • Heridas con bordes separados que no se aproximan solos.
  • Heridas largas (más de 1-2 cm) en zonas de movimiento (articulaciones, axilas, ingles).
  • Heridas sangrantes que no paran con presión.
  • Heridas en cara o párpados: por estética y función.
  • Heridas frescas (menos de 6-8 horas) con bordes limpios.
  • Heridas por objeto cortante: cristales, latas, cuchilla.

Cuándo NO se suele suturar

  • Heridas contaminadas o con varias horas: las mordeduras, por ejemplo, casi nunca se suturan porque la flora bacteriana de la boca infecta enseguida.
  • Heridas pequeñas y superficiales: erosiones, rozaduras.
  • Heridas con pérdida importante de tejido que no se pueden aproximar.
  • Heridas infectadas.

En estos casos se opta por cicatrización por segunda intención: limpieza, antibiótico si procede, cuidado tópico, collar isabelino y seguimiento. La cicatriz queda algo más visible pero se evita el riesgo de absceso.

Qué hacer en casa antes de ir al veterinario

  1. Frena la hemorragia presionando con gasa o tela limpia.
  2. Limpia con suero fisiológico o agua tibia (no alcohol ni agua oxigenada — irritan y retrasan cicatrización).
  3. Cubre con gasa limpia si vas a tardar en llegar al veterinario.
  4. Ponle collar isabelino o calcetín en la pata si la herida está en zona accesible al lamido.

Cuándo correr al veterinario

  • Hemorragia que no para con 10 min de presión.
  • Heridas grandes, profundas o con tejido expuesto.
  • Mordeduras (de cualquier tamaño, siempre).
  • Heridas que sangran a borbotones (posible vaso arterial).
  • Cojera o pérdida de función asociada (sospecha de daño a tendón o nervio).
  • El perro está apagado, pálido o jadeante.

Aunque “parezca poco”, una herida que sangra en zona delicada o que está sucia es mejor que la vea el veterinario en las primeras 6-8 horas: dentro de ese plazo se puede suturar; pasado, casi nunca. Más información: Botiquín básico para perros.

Mi perro tiene una picadura de avispa: ¿qué hago?

La mayoría de picaduras de avispa o abeja en perros se resuelven solas en unas horas: hinchazón local, molestia, mucho lamerse la zona. El problema es cuando hay reacción alérgica fuerte o cuando pica en boca o garganta, que sí pueden ser urgencia.

Qué hacer en los primeros minutos

  1. Localiza la zona afectada. Si es pata, una sola zona de la cara, abdomen, suele ser leve.
  2. Si es abeja: el aguijón queda dentro. Quítalo raspando con una tarjeta o uña (no con pinzas, que inyectan más veneno). La avispa no deja aguijón.
  3. Compresa fría envuelta en un paño, 10-15 minutos. Reduce hinchazón y dolor.
  4. Vigila la primera hora muy de cerca.

Cuándo es urgencia veterinaria

  • Hinchazón rápida que se extiende por toda la cara, cuello o cuerpo.
  • Picadura en boca, lengua o garganta: la hinchazón puede obstruir vía aérea.
  • Múltiples picaduras (avispero o panal pisado): cada picadura añade dosis de veneno, y muchas a la vez pueden ser tóxicas incluso sin alergia.
  • Vómitos, debilidad, encías muy pálidas, jadeo intenso, colapso: signos de anafilaxia. Urgencias inmediatas sin esperar.

Lo que NO funciona

  • Vinagre, barro, pasta de dientes, ajo o cebolla: ineficaces y a veces irritantes.
  • Antihistamínicos humanos sin prescripción: dosis y compatibilidad varían, y algunos están contraindicados.

Si tu perro ya tuvo una reacción alérgica fuerte a una picadura, la próxima puede ser peor. Habla con tu veterinario para tener un plan preparado (algunos perros llevan adrenalina autoinyectable prescrita, igual que personas con alergia grave).

Mi perro tiene una uña rota: ¿qué hago?

Depende de cómo esté la rotura. Una uña parcialmente rota o despegada duele bastante (hay terminaciones nerviosas en la base) y es una causa común de cojera de aparición súbita.

Si la uña sangra activamente

  1. Compresión directa con gasa o paño limpio durante 5-10 minutos sin levantar para mirar.
  2. Polvo hemostático, harina de maíz o una pastilla de jabón pasada por la zona si no para. Aplica suavemente sobre la base.
  3. Una vez parado el sangrado, venda la pata con gasa + venda elástica suave, sin apretar.

Si la uña está colgando

  • Si está casi desprendida (cuelga de un trozo de piel/uña), no la arranques de golpe. Cubre con gasa estéril, venda y acude al veterinario: cortar el resto limpio con material adecuado evita infección y mucho dolor.
  • Si está totalmente arrancada y sangra, sigue el protocolo de compresión y traslada al veterinario. La base expuesta es muy sensible a infección.

Si está rota pero estable

  • Pequeña fisura sin desprendimiento, sin sangrado, sin cojera: limpia con suero fisiológico y vigila las próximas 24-48 h.
  • Si cojea, lame mucho o se inflama, consulta veterinaria.

Cuándo ir al veterinario sin pensarlo

  • La uña está totalmente arrancada y la base sangra mucho.
  • Sangrado que no para en 15 minutos.
  • Inflamación, calor o secreción purulenta horas después.
  • Cojea de forma marcada al apoyar la pata.
  • Han pasado más de 24 horas y lame la zona compulsivamente (puede estar infectada).

Tras la consulta

  • Bolsa de plástico cerrada con esparadrapo sobre la pata vendada para salir al baño en días de lluvia.
  • Collar isabelino si no para de lamer.
  • Paseos cortos durante 5-7 días.
  • Vigila signos de infección.

Prevención

  • Cortes regulares: las uñas largas se rompen mucho más fácil que las cortas.
  • Cuidado especial con espolones (la “quinta uña” del lateral interno): no tocan el suelo y crecen sin desgastarse. Se enganchan con frecuencia.

La rotura de uña es una de las causas más subestimadas de cojera súbita. Si tu perro empieza a cojear sin motivo claro, mírale las patas con calma: a menudo el culpable es una uña rota o una espiga entre dedos.

Mi perro tose mucho: ¿qué puede ser?

La tos en perros tiene muchas causas distintas y conviene fijarse en cómo suena, cuándo aparece y qué la acompaña para orientar.

Tipos de tos y a qué suelen apuntar

  • Tos seca tipo graznido o como si se ahogara: muy típica de tos de las perreras (traqueobronquitis infecciosa) — contagiosa entre perros, suele resolver en 1-2 semanas. También puede ser colapso traqueal en razas pequeñas mayores (yorkshire, chihuahua, pomerania).
  • Tos seca nocturna en perro mayor, sobre todo razas pequeñas (caniche, cavalier, yorkshire): muy sugerente de problema cardiaco. Consulta veterinaria sin demora.
  • Tos con expectoración (espuma, moco): apunta a infección respiratoria (bronquitis, neumonía).
  • Tos con esfuerzo, fiebre, apatía: puede ser neumonía. Consulta urgente, sobre todo en cachorros y perros mayores.
  • Tos en perros sin vacunar de “tos de las perreras”: alta sospecha si hay contacto reciente con otros perros (guardería, parque, exposición).
  • Tos crónica intermitente: bronquitis crónica, parásitos pulmonares (filaria si vive en zona endémica).
  • Tos asociada a colapso o desmayo: cardiaca casi seguro. Urgencia.

Cuándo es urgencia

  • Encías azuladas o pálidas.
  • Esfuerzo respiratorio intenso (abdomen muy marcado).
  • Postura forzada (cuello estirado, codos abiertos).
  • Tos con sangre o espuma rosada.
  • Decaimiento marcado o desmayo.

Plan

  1. Cambia collar por arnés si es perro pequeño o tose más con tirones de correa.
  2. Mantén actividad suave mientras consultas.
  3. Consulta veterinaria para diagnóstico — la tos no se trata “a ciegas”, según la causa el tratamiento es radicalmente distinto.

No le des jarabes para la tos humanos. Muchos llevan descongestionantes tóxicos para perros, o suprimen el reflejo de toser cuando éste es necesario para limpiar la vía aérea.

Mi perro vomita: ¿cuándo debo preocuparme?

Un vómito aislado en un perro por lo demás sano (comió hierba, comió muy rápido, se emocionó) suele resolverse solo. Pero el vómito repetido o con otros síntomas puede ser urgencia. La clave es fijarse en el contexto y saber cuándo acudir.

Cuándo el vómito requiere consulta urgente

  • Más de 3-4 vómitos en pocas horas.
  • Vómitos persistentes: más de 24 horas, no retiene ni agua.
  • Vómitos con sangre (roja o aspecto a “café molido”).
  • Vómitos + diarrea intensa, especialmente en cachorros (riesgo de parvovirus).
  • Tripa hinchada y dura, intentos de vomitar sin sacar nada (sobre todo en razas grandes profundas como gran danés, weimaraner, pastor alemán): sospecha de torsión gástrica, EMERGENCIA.
  • Decaimiento marcado, encías pálidas o secas, no se levanta.
  • Sospecha de ingestión de cuerpo extraño (juguete, calcetín, hueso) o tóxico (chocolate, uvas, antiinflamatorios humanos, planta tóxica).
  • Cachorros y perros mayores: deshidratan rápido, umbral más bajo para consultar.
  • Perros enfermos crónicos (diabéticos, renales, cardiacos): no esperar.

Cuándo puedes vigilar 12-24 h en casa

  • Vómito único en perro adulto sano que sigue activo, come y bebe bien.
  • Hierba vomitada al rato del paseo.
  • Vómito tras comer demasiado rápido, sin más síntomas.

En este caso: ayuno de 12 h (sólo agua a sorbitos), luego dieta blanda 2-3 días (pollo cocido + arroz blanco bien hervido) y reintroducir pienso. Si vuelve a vomitar o aparecen otros síntomas, veterinario.

Lo que NO hay que hacer

  • No le des antieméticos humanos.
  • No le obligues a comer si rechaza, mejor que repose.
  • No “esperes a ver” si hay otros signos: la deshidratación en perros se instala rápido.

Fotografiar el vómito ayuda mucho al veterinario. Lo que parece “el mismo vómito” puede ser bilis amarilla (ayuno largo), espuma blanca (gastritis), restos de hierba, sangre o partes de juguete tragado.